La adopción de plataformas digitales permite monitorear procesos en tiempo real, reducir la variabilidad operativa y acelerar decisiones estratégicas, mientras impulsa la demanda por nuevos perfiles técnicos vinculados a la transformación digital del sector minero
La minería chilena avanza hacia un nuevo modelo operativo con la consolidación de los Centros Integrados de Operaciones (CIO), plataformas que permiten supervisar y coordinar procesos a distancia mediante el uso de datos en tiempo real.
Actualmente, más del 40% de la gran minería ya opera bajo este esquema, según datos de Compromiso Minero a partir de información de Vantaz Group, reflejando un cambio estructural en la gestión de las faenas.
En términos operativos, los CIO funcionan como sistemas centralizados que integran información crítica de la operación, permitiendo anticipar riesgos, optimizar recursos y mejorar la toma de decisiones. Este modelo no solo incrementa la eficiencia, sino que también redefine la lógica tradicional del trabajo minero, trasladando parte relevante de la gestión hacia entornos tecnológicos remotos.
En esa línea, José Ramón Abatte, gerente de tecnología y digitalización de Codelco, explica que “la implementación de Centros Integrados de Operaciones no solo mejora la productividad, sino que, dependiendo de su ubicación, también incentiva el desarrollo de capacidades técnicas en los ecosistemas locales y fortalece la integración con comunidades”.
Eficiencia operativa y decisiones en tiempo real
La incorporación de tecnologías como big data, automatización e inteligencia artificial ha permitido que los CIO reduzcan significativamente la variabilidad en procesos críticos. En operaciones de Codelco, por ejemplo, se han registrado disminuciones de entre 15% y 25% en tareas clave, mejorando la estabilidad operacional.
Este modelo también ha impactado los tiempos de respuesta. Procesos que antes requerían más de un día hoy pueden resolverse en apenas 4 a 6 horas, gracias a la coordinación remota y al análisis integrado de datos, permitiendo una gestión más ágil y precisa de la operación minera.
Desde la operación, Denny’s Claros, subgerente de Operaciones Minas Subterráneas de Lundin Mining Candelaria, sostiene que “estos sistemas permiten anticipar desviaciones, optimizar recursos y mejorar productividad y seguridad, eliminando silos de información y coordinando la operación con una mirada global”.
Nuevos perfiles laborales e inclusión en minería
El despliegue de los CIO también está generando cambios en la estructura laboral del sector. La operación remota abre espacio a nuevos perfiles vinculados a la analítica de datos, la digitalización y la gestión de sistemas automatizados, ampliando las oportunidades para profesionales con formación tecnológica.
Un caso relevante, también impulsado por compañías adherentes a Compromiso Minero, es el de Lundin Mining Candelaria, que implementó una sala de control remoto operada completamente por mujeres en su mina subterránea Santos, reforzando la participación femenina en funciones estratégicas dentro de la operación.
En esa línea, Denny’s Claros, subgerente de Operaciones Minas Subterráneas de Lundin Mining Candelaria, plantea que “la operación remota no solo optimiza la gestión, sino que también consolida la participación de mujeres como pilar de la operación, en línea con políticas de igualdad de oportunidades”.
Formación técnica y minería 4.0: el desafío estructural
El avance de los CIO exige una transformación en la formación de capital humano. La industria demanda profesionales con competencias en operación remota, análisis de datos y digitalización de procesos, lo que ha impulsado la articulación entre empresas, academia y centros de capacitación, varios de ellos vinculados a Compromiso Minero.
En este proceso, instituciones como Mine Class han integrado estos contenidos en sus programas, incluyendo alianzas con la Universidad Mayor para desarrollar formación en minería remota.
En esa línea, Claudio Valenzuela, CEO de Mine Class, señala que “los Centros Integrados de Operaciones no solo cambian la forma de operar, sino también la relación de las personas con el trabajo minero, permitiendo compatibilizar mejor la vida personal y laboral y ampliando la base de talento disponible”.
Transformación estructural del modelo minero
La consolidación de los Centros Integrados de Operaciones confirma que la minería chilena avanza hacia un modelo donde la digitalización, la eficiencia operativa y la inclusión laboral son ejes estratégicos. Este proceso no solo impacta en la productividad, sino que también redefine el vínculo entre tecnología, territorio y desarrollo humano.
En esa dirección, los CIO se posicionan como una herramienta clave para sostener la competitividad del sector, impulsando una minería más conectada, adaptable y preparada para los desafíos de la próxima década.

