El proyecto transformará un espacio del Liceo Fernando Ariztía Ruiz de Paipote en un aula tecnológica con robótica, programación, prototipado y realidad aumentada, acercando a sus estudiantes a nuevas competencias vinculadas con la Industria 4.0.
Para Maciel Peña, estudiante de cuarto medio en Paipote, las nuevas tecnologías comienzan a dejar de ser algo que probablemente encontrará después de salir del liceo. Robótica, programación, prototipado y realidad aumentada empezarán a formar parte del espacio donde hoy estudia y se prepara para decidir qué camino seguirá cuando termine su educación media.
“Es un gran avance tecnológico para nosotros, es una adquisición que nos ayudará a acercarnos a nuevas tecnologías y usos pedagógicos, además de acercarnos a lo que podríamos ver en el mundo laboral y, si queremos, en la educación superior”, señala el estudiante del Liceo Fernando Ariztía Ruiz.
Detrás de esa expectativa está MakerSTEM, proyecto que se implementará durante 2026 en el establecimiento de Paipote y que busca fortalecer la educación técnico profesional mediante herramientas vinculadas con Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas.
La experiencia se suma a otras iniciativas que están acercando la minería 4.0 a estudiantes de establecimientos técnicos del norte, en momentos en que los cambios tecnológicos comienzan también a modificar las capacidades que requerirá la industria.
Tecnología que entra a la sala de clases
La iniciativa considera la remodelación de más de 100 metros cuadrados dentro del liceo para habilitar un Aula Maker equipada con herramientas de robótica, prototipado, programación y realidad aumentada. Pero el proyecto busca ir más allá de instalar computadores o equipos tecnológicos.
El espacio estará acompañado por un proceso de formación para los docentes, basado en el enfoque STEM y en la metodología de Aprendizaje Basado en Desafíos, con el propósito de que las tecnologías sean incorporadas efectivamente a los procesos educativos y no funcionen como herramientas aisladas del currículo.
MakerSTEM es liderado por Fundación Chile, en colaboración con Assist International y Caterpillar Foundation. La iniciativa apunta a desarrollar capacidades conectadas con la Industria 4.0 y con los desafíos productivos de Atacama, siguiendo una tendencia que también se observa en las nuevas Aulas STEM implementadas en Taltal y Calama, donde estudiantes y docentes ya trabajan con robótica, realidad virtual, programación y prototipado.
La directora del establecimiento, Rossana Urrutia, mira el proyecto precisamente desde esa perspectiva de largo plazo. “Estamos muy ilusionados, muy motivados y esperanzados de que esto vaya a ser un éxito y que no va a ser solo 2026, sino que podamos proyectar el impacto de MakerSTEM en el futuro”.
Talento que se forma desde Atacama
El lugar escogido tampoco es menor. El Liceo Fernando Ariztía Ruiz cuenta con una comunidad educativa que supera los 1.500 estudiantes, convirtiéndolo en el establecimiento técnico profesional de mayor tamaño de la Región de Atacama.
Ese alcance permite que MakerSTEM sea leído más allá de la innovación dentro de una sala. En una región estrechamente vinculada con la minería y otras actividades productivas, acercar nuevas tecnologías a estudiantes mientras todavía están construyendo sus trayectorias formativas abre también la posibilidad de desarrollar capacidades desde el propio territorio.
Es una discusión que la minería viene enfrentando con creciente intensidad. Automatización, inteligencia artificial, operaciones remotas, análisis de datos y nuevas tecnologías están transformando perfiles laborales y aumentando la necesidad de personas con competencias digitales. Esa realidad ha llevado al sector a fortalecer la formación temprana de jóvenes frente a los desafíos de la minería del futuro.
El gobernador de Atacama, Miguel Vargas, destacó durante el lanzamiento el vínculo entre educación, oportunidades juveniles y desarrollo regional. “Este tipo de iniciativa son las que necesitamos seguir promoviendo con fuerza en nuestra región. Proyectos como MakerSTEM no solo fortalecen la educación, sino que también generan oportunidades concretas para nuestros jóvenes, contribuyendo al crecimiento de nuestra región”.
Acercar también a más mujeres a las áreas STEM
Hay otra brecha que el proyecto busca ayudar a enfrentar. El acceso de niñas y jóvenes a disciplinas científicas y tecnológicas continúa siendo un desafío relevante para la construcción del talento que requerirán los sectores productivos.
Camila Núñez, representante de la Mesa Mujer y Minería de Atacama, plantea que disponer de estos espacios puede incidir también en las decisiones que toman las estudiantes sobre sus futuras trayectorias. “Para nosotras, como mesa, es fundamental que estos espacios se promuevan como una forma de animar a más jóvenes a estudiar una carrera relacionada con STEM y a ser pioneros en el uso de estas tecnologías en su aprendizaje”.
MakerSTEM pone así la tecnología dentro de una discusión que es también territorial. No se trata únicamente de incorporar robótica o realidad aumentada a un liceo, sino de acercar esas herramientas a jóvenes que viven en una de las principales regiones mineras de Chile y que mañana podrán formar parte de industrias cada vez más digitalizadas.
Para estudiantes como Maciel, esa transformación comienza bastante antes de llegar a una faena, una universidad o un centro de formación. Comienza en Paipote, dentro de su propio liceo y mientras todavía están construyendo las decisiones que marcarán su futuro.

