La séptima edición de los Reconocimientos Empresariales CONECTA pondrá el foco en iniciativas capaces de demostrar, con resultados concretos, que integrar criterios ambientales, sociales y de gobernanza puede fortalecer competitividad, resiliencia, innovación y nuevas oportunidades de negocio
Ya no basta con que una empresa diga que es sostenible. El desafío que está instalando CONECTA 2026 es más exigente: demostrarlo. Mostrar resultados, aprendizajes, impactos y, especialmente, evidencia de que las decisiones ambientales, sociales y de gobernanza también pueden generar valor dentro del negocio.
Con esa mirada, Pacto Global Chile abrió la convocatoria para la séptima edición de los Reconocimientos Empresariales CONECTA, iniciativa dirigida a sus empresas socias y orientada a identificar experiencias que contribuyan de manera concreta a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Las postulaciones estarán abiertas hasta el 31 de agosto de 2026 y pueden realizarse directamente en la plataforma oficial de CONECTA 2026.
El énfasis profundiza una conversación que comienza a instalarse con fuerza dentro del sector privado: pasar del compromiso a resultados capaces de ser medidos. La sostenibilidad deja así de ocupar únicamente el espacio de los reportes corporativos para entrar en ámbitos como gestión de riesgos, eficiencia, innovación, competitividad y generación de nuevas oportunidades de negocio.
De las buenas intenciones a la evidencia
Ese cambio es precisamente uno de los elementos que busca relevar CONECTA. Las iniciativas postuladas no serán observadas únicamente por el impacto declarado, sino también por la consistencia de sus resultados y por la capacidad de demostrar qué ocurrió después de implementar una determinada estrategia.
Margarita Ducci, directora ejecutiva de Pacto Global Chile, plantea que ese salto resulta decisivo para avanzar hacia una sostenibilidad integrada realmente en la gestión empresarial.
“Las empresas juegan un papel clave en la generación de soluciones innovadoras y en la promoción de prácticas responsables que contribuyan al desarrollo económico, social y ambiental del país. Por ello, es relevante visibilizar aquellos casos que destacan por su impacto, pero también aquellos que son capaces de demostrar cómo la sostenibilidad se traduce en valor para el negocio y que pueden servir de referencia e inspiración para otras empresas”, señaló.
La plataforma llega a esta edición con una base acumulada relevante. Actualmente reúne 564 casos documentados pertenecientes a 103 empresas, mientras 54 iniciativas han sido reconocidas desde su creación en 2020. La trayectoria permite comenzar a observar no solo experiencias individuales, sino también tendencias sobre cómo las organizaciones están incorporando los ODS en sus decisiones.
Los reconocimientos estarán organizados en siete categorías. Cinco corresponden a las dimensiones de la Agenda 2030: Personas, Planeta, Prosperidad, Paz y Alianzas. A ellas se agregan Derechos Humanos e Interconexión de los ODS como categorías transversales. Las postulaciones serán revisadas por un jurado externo compuesto por especialistas vinculados al desarrollo sostenible.
Una conversación que toca directamente a la minería
Para la industria minera, el énfasis en resultados tiene una lectura especialmente relevante. La sostenibilidad se juega hoy en decisiones que abarcan agua, energía, emisiones, relaciones comunitarias, diversidad, gobernanza, proveedores y desarrollo territorial. En ese escenario, distintas compañías comienzan también a exigir que sus cadenas de suministro incorporen capacidades ASG, como muestra la experiencia desarrollada por Minera Valle Central junto a proveedores regionales, donde productividad y sostenibilidad fueron abordadas como parte de una misma estrategia empresarial.
La misma exigencia empieza a trasladarse hacia la dimensión social. La relación entre empresas y territorios ya no depende únicamente del volumen de recursos destinados a programas comunitarios, sino de qué cambia efectivamente a partir de esas inversiones y cómo se mide ese impacto. Esa discusión es particularmente visible en minería, donde la generación de valor social comienza a ocupar un lugar más estratégico en la relación con las comunidades.
CONECTA busca precisamente convertir esas experiencias en conocimiento disponible para otras organizaciones. La plataforma funciona como un espacio donde los casos pueden ser documentados, comparados y utilizados para identificar aprendizajes, tendencias y posibilidades de colaboración, con la expectativa de que aquellas soluciones que han mostrado resultados puedan también replicarse o escalarse.
“En un escenario en que necesitamos acelerar la acción empresarial, resulta fundamental pasar de mostrar buenas intenciones a demostrar qué funciona, qué resultados genera y qué valor aporta la sostenibilidad al negocio. CONECTA busca precisamente contribuir a esa conversación, poniendo a disposición casos concretos que permitan aprender, inspirar y avanzar colectivamente”, agregó Ducci.

