Endress+Hauser plantea que la gestión de tranques debe avanzar hacia decisiones basadas en datos trazables y monitoreo continuo, en medio de mayores exigencias por seguridad operacional, continuidad productiva y eficiencia hídrica
Los tranques de relaves dejaron de ser una infraestructura observada solo desde la operación minera. Hoy están en el centro de una conversación más amplia sobre seguridad operacional, recuperación de agua, continuidad productiva y sostenibilidad, especialmente en faenas donde cada desviación puede tener impactos técnicos, ambientales y reputacionales.
En esa línea, la industria comienza a mirar con mayor interés las soluciones capaces de transformar mediciones dispersas en información útil para tomar decisiones antes de que aparezcan condiciones críticas. La apuesta apunta a pasar desde una gestión reactiva hacia modelos predictivos, con datos trazables, monitoreo continuo y reportabilidad en tiempo real.
Endress+Hauser está impulsando ese enfoque mediante soluciones de monitoreo inteligente para tranques de relaves mineros. La compañía sostiene que la digitalización de variables críticas puede ayudar a las operaciones a controlar de mejor manera niveles, calidad del agua, estabilidad, caudales, recuperación hídrica y desempeño de sistemas de bombeo.
Relaves, agua y seguridad en una misma ecuación
Para Pablo Arenas, Industry Manager Mining, Minerals & Metals de Endress+Hauser Chile, los depósitos de relaves deben ser entendidos como activos críticos no solo por la seguridad, sino también por su impacto directo en la gestión del agua. “Hoy las operaciones requieren información confiable para controlar variables como nivel, calidad del agua y estabilidad. Esto permite tomar decisiones alineadas con estándares cada vez más exigentes”, señaló.
La frase resume una preocupación que cruza a buena parte de la minería: medir mejor para decidir antes. En tranques de relaves, esa capacidad puede marcar diferencias relevantes frente a cambios de comportamiento del proceso, desviaciones operacionales, riesgos para equipos críticos o pérdidas de eficiencia en la recuperación de agua.
La recuperación hídrica, además, se ha transformado en un punto sensible para las faenas mineras, particularmente en zonas donde el recurso es escaso y su uso eficiente tiene efectos directos en productividad, permisos, relación con comunidades y desempeño ambiental.
Datos que permiten anticipar desviaciones
La propuesta tecnológica de Endress+Hauser se apoya en instrumentación robusta, monitoreo continuo y digitalización de datos. Dentro de esas soluciones, la compañía destaca el Memograph M RSG45, un equipo orientado al registro, visualización y trazabilidad segura de variables críticas del proceso.
Además de operar como datalogger industrial, esta herramienta permite supervisar límites, generar indicadores mediante canales matemáticos y utilizar funciones de totalización, dependiendo de la instrumentación disponible y de la configuración definida por cada operación.
En términos prácticos, estas capacidades pueden apoyar análisis de desempeño, balances operacionales asociados a caudales y recuperación de agua, respaldo de información para auditorías e integración con sistemas superiores como DCS o SCADA.
“El objetivo es transformar datos operacionales en información útil y accionable para una mejor gestión del tranque”, destacó Pablo Arenas.
Recuperar más agua y proteger equipos críticos
Uno de los puntos donde estas tecnologías pueden generar impacto directo es en la detección precisa de la interfase sólido-líquido en torres de captación. Esa información permite optimizar la recuperación de agua, proteger sistemas de bombeo y reducir riesgos asociados a decisiones tomadas con información incompleta o poco oportuna.
Para las faenas, contar con monitoreo continuo también puede contribuir a disminuir detenciones no planificadas, anticipar desviaciones y fortalecer la resiliencia operacional. En activos críticos como los tranques de relaves, la diferencia entre reaccionar tarde y actuar con información temprana puede ser decisiva para la seguridad y la continuidad del proceso.
La gestión predictiva no reemplaza la infraestructura ni los protocolos operacionales, pero puede fortalecerlos. Su valor está en entregar evidencia, trazabilidad y señales tempranas para que los equipos técnicos actúen con mayor precisión.
Una minería que necesita gestionar mejor sus datos
El mensaje de Endress+Hauser hacia la industria es claro: “Medir bien para gestionar mejor”. En relaves, esa idea adquiere especial relevancia porque conecta cuatro dimensiones que hoy pesan cada vez más en la minería chilena: seguridad, agua, tecnología y sostenibilidad.
La digitalización de variables críticas aparece como una herramienta para operar con más información, reducir incertidumbre y respaldar decisiones en activos sometidos a mayores exigencias técnicas, ambientales y sociales.
Para una industria que busca avanzar hacia operaciones más seguras, eficientes y responsables con el entorno, la gestión predictiva de relaves deja de ser solo una mejora tecnológica. También se convierte en una forma de fortalecer la confianza, proteger recursos críticos y sostener la continuidad de faenas que dependen cada vez más de datos confiables.

