Más de 6 mil sensores alimentan una estructura de datos que El Teniente transforma en modelos predictivos, aplicaciones y alertas para anticipar riesgos, prevenir fallas y apoyar decisiones de seguridad, mantenimiento y continuidad operacional
Una vibración fuera de rango, un comportamiento anormal de un equipo o una desviación que comienza a repetirse pueden parecer señales aisladas dentro de una operación de la escala de Codelco División El Teniente. El desafío está en detectarlas a tiempo, relacionarlas con miles de otros registros y convertirlas en información capaz de advertir que algo requiere atención antes de transformarse en un problema.
Ese es el recorrido que la división busca acortar mediante su Unidad de Inteligencia Operacional. Más de 60 bases de datos, 6 mil sensores y 520 tablas forman parte del ecosistema de información que diariamente recibe antecedentes desde plataformas, reportes y sistemas corporativos. La tarea consiste en ordenarlos, analizarlos y transformarlos en herramientas que apoyen tanto la operación como la seguridad y la anticipación de riesgos.
El desarrollo refleja un cambio que está atravesando a la industria completa. Equipos autónomos, inteligencia artificial, analítica avanzada y gemelos digitales forman parte de las tecnologías que están acelerando la transformación de la minería, pero su verdadero valor comienza a aparecer cuando consiguen traducirse en decisiones más oportunas dentro de la faena.
Cuando el dato permite anticiparse
En El Teniente, esa transformación tiene aplicaciones concretas. Los equipos de Analítica Avanzada y Datos desarrollan modelos analíticos, predictivos y de inteligencia artificial capaces de interpretar lo que ocurre en la operación y anticipar determinados comportamientos. El área de Aplicaciones toma luego esas capacidades y las convierte en herramientas digitales que pueden ser utilizadas por las personas durante su trabajo diario.
Branco Espinoza, líder de Analítica Avanzada y Aplicaciones de Codelco División El Teniente, explica que el objetivo es conseguir que toda esa información termine teniendo una utilidad operacional concreta.
“Generamos información confiable y accionable que permite optimizar procesos, anticipar riesgos y mejorar el desempeño operacional. Esto se traduce en herramientas digitales concretas que las personas usan directamente en su trabajo diario”.
El resultado, agrega, es “una mejor toma de decisiones, mayor eficiencia en la gestión, reducción de tareas manuales, mayor trazabilidad de la información y fortalecimiento de la seguridad mediante herramientas predictivas y preventivas. En definitiva, contribuimos a una operación más segura, eficiente y basada en datos”.
La experiencia se conecta con una tendencia que ya está modificando la forma de administrar grandes faenas. Los Centros Integrados de Operaciones están llevando datos en tiempo real al centro de la gestión minera, permitiendo reducir distancias entre lo que ocurre en terreno, su análisis y la respuesta operacional.
Predecir antes que reaccionar
Uno de los usos más relevantes está en los activos críticos. Los modelos predictivos desarrollados por la división buscan detectar condiciones anormales antes de que deriven en una eventual falla de equipos vinculados con procesos y mantenimiento. La lógica cambia así desde reaccionar una vez ocurrida una desviación hacia intentar reconocer las señales que la preceden.
“Nuestro objetivo es transformar datos en decisiones que mejoren la seguridad, productividad, eficiencia y continuidad operacional de División El Teniente, contribuyendo activamente a la transformación digital y al desarrollo sostenible de la organización”, sostiene Juan Orellana, jefe de Analítica Avanzada y Datos de El Teniente.
La seguridad aparece así como una de las dimensiones centrales de la digitalización minera. No se trata únicamente de automatizar procesos o producir más información. La incorporación de inteligencia artificial y sistemas predictivos comienza a permitir que innovación, tecnología y prevención de riesgos converjan dentro de una misma estrategia operacional.
Tecnología que llega al trabajo cotidiano
El último tramo del recorrido ocurre cuando toda esa analítica llega a las personas. Las aplicaciones desarrolladas en la división permiten ordenar procesos, incorporar controles, disminuir registros dispersos, reducir tareas manuales y entregar información actualizada que facilite la continuidad entre turnos.
Michael Scott, jefe de Aplicaciones de El Teniente, explica que una herramienta digital no debe limitarse a presentar números en una pantalla. Una aplicación “no solo muestra información. También guía al usuario, incorpora controles, facilita la ejecución de tareas y registra lo ocurrido. De esta manera, mejora la gestión cotidiana y genera información confiable desde su origen”.
Es allí donde la transformación digital adquiere una dimensión menos abstracta. El dato generado por un sensor deja de ser simplemente un registro cuando permite detectar una desviación, anticiparse a un evento o entregar a una persona mejores antecedentes para decidir.
En una operación minera de alta complejidad como El Teniente, el desafío ya no parece estar solamente en disponer de más información. Está en conseguir que la información correcta llegue a tiempo, permita comprender lo que está ocurriendo y ayude a actuar antes de que una señal se transforme en una falla o un riesgo.
Ese es, finalmente, el trayecto que comienza en miles de sensores y termina donde realmente importa: en una decisión operacional.

