La Mesa Mujer y Minería aprobó su Plan Anual 2026, con acciones en formación, empleabilidad, vinculación educativa y permanencia laboral, articulando al Estado, empresas, academia y establecimientos formativos para ampliar la participación femenina en O’Higgins
La Región de O’Higgins definió una nueva hoja de ruta para avanzar en la incorporación y permanencia de mujeres dentro de la industria minera. La segunda sesión de 2026 de la Mesa Mujer y Minería de O’Higgins aprobó un plan anual orientado a transformar los compromisos de inclusión en acciones concretas de formación, empleabilidad y desarrollo laboral.
La instancia, encabezada por la seremi de la Mujer y la Equidad de Género, Carla Morales, junto a la seremi de Minería, Carla Ortiz, reúne a instituciones públicas, compañías mineras, establecimientos educacionales y representantes de la academia. Como parte del nuevo plan también fueron creadas dos comisiones de trabajo, responsables de impulsar las iniciativas y realizar seguimiento a los compromisos asumidos.
La estrategia regional se desarrolla mientras la participación femenina en la gran minería chilena continúa aumentando, aunque persisten desafíos relacionados con permanencia, desarrollo profesional y diferencias entre operaciones. Durante el primer semestre de 2026, las mujeres representaron 24,1% de la dotación de las empresas consideradas por el monitoreo sectorial.
Formación para sostener la participación femenina
El Plan Anual de Trabajo 2026 contempla fortalecer la formación de capital humano, promover la empleabilidad femenina, generar vínculos más estrechos entre el sistema educativo y la industria y favorecer ambientes laborales que permitan no solo ingresar a la minería, sino también permanecer y desarrollarse profesionalmente.
La dimensión formativa adquiere especial relevancia frente a las brechas que comienzan antes del ingreso a la industria, particularmente en especialidades técnicas vinculadas con los perfiles que demanda el sector. El desafío, por tanto, no pasa únicamente por abrir puestos laborales, sino por ampliar tempranamente las trayectorias disponibles para las mujeres.
Para Carla Morales, ampliar esas oportunidades también tiene una dimensión económica y social. “Cuando abrimos más oportunidades para que las mujeres ingresen, permanezcan y se desarrollen en la minería, estamos avanzando también en autonomía económica y en igualdad de oportunidades”, afirmó.
Desde Minería, Carla Ortiz puso el énfasis en avanzar desde las declaraciones hacia resultados verificables. “La minería necesita más mujeres y necesita generar las condiciones para que ellas puedan incorporarse, desarrollarse y hacer carrera en esta industria”, señaló, destacando que el plan permitirá articular empresas, establecimientos educacionales, academia y Estado.
Una articulación que incorpora al ecosistema regional
La sesión reunió a representantes de Codelco División El Teniente, Minera Valle Central, Strabag Züblin, CORESEMIN O’Higgins, IP Chile, INACAP, AIEP y la Universidad de O’Higgins, además de organismos públicos y establecimientos educacionales de la región. La amplitud de actores busca conectar formación, oportunidades laborales y necesidades reales de la industria.
Ese desafío también alcanza a la cadena de suministro, donde el liderazgo femenino dentro de empresas proveedoras mineras comienza a ampliar su presencia, aunque la retención de talento y la construcción de trayectorias profesionales siguen siendo aspectos relevantes para consolidar el cambio.
La apuesta de O’Higgins será ahora convertir la coordinación institucional en resultados capaces de medirse en más mujeres capacitadas, mayores posibilidades de contratación y mejores condiciones de permanencia y desarrollo profesional. El avance de la participación femenina dependerá no solo de ampliar el acceso a la minería, sino también de construir condiciones que permitan proyectar carreras dentro de una industria todavía en transformación.

