La jefa de Proceso Extracción de Pacífico Superior de El Teniente integró una gira tecnológica de Women in Mining Chile por Alemania, donde conectó inteligencia artificial, mantenimiento predictivo, sostenibilidad y colaboración interdisciplinaria con los desafíos operacionales de la minería subterránea
La transformación tecnológica de la minería no dependerá solamente de incorporar equipos, automatizar procesos o aumentar la capacidad de procesamiento de datos. Para Karin Bustamante, jefa de Proceso Extracción en la mina Pacífico Superior de Codelco División El Teniente, el cambio exigirá integrar conocimientos y enfrentar los problemas operacionales desde distintas especialidades.
La ingeniera civil en Minas formó parte de la delegación de Women in Mining Chile que durante junio realizó una gira tecnológica por Alemania. El programa incluyó su participación en el Mining Forum de Berlín y visitas a faenas, empresas, centros de investigación y fabricantes de equipos vinculados con la industria minera.
“El mayor aprendizaje fue comprender que la minería del futuro será mucho más colaborativa e interdisciplinaria. Durante toda la gira vimos trabajar en conjunto a ingenieros de minas, científicos de datos, químicos, ingenieros eléctricos, especialistas en materiales e investigadores”, afirmó Bustamante.
Conocimientos que cruzan disciplinas
La profesional destacó que la combinación de especialidades permite analizar los procesos desde distintas perspectivas y construir soluciones más completas. Esa capacidad adquiere mayor relevancia en operaciones subterráneas que enfrentan exigencias crecientes en seguridad, continuidad operacional, mantenimiento y productividad.
“Esa integración de conocimientos permite desarrollar soluciones mucho más completas”, sostuvo Bustamante, al explicar que la experiencia europea mostró una relación directa entre investigación, desarrollo tecnológico y necesidades operacionales.
El Mining Forum reunió experiencias sobre automatización, inteligencia artificial, digitalización, sostenibilidad, minería profunda y transición energética. Más allá de las diferencias entre países y compañías, Bustamante observó problemas compartidos por las operaciones y una disposición a buscar respuestas mediante cooperación técnica.
“Más que un congreso, fue un espacio donde se compartieron experiencias reales. Fue muy interesante comprobar que, independiente del país o de la empresa, todos enfrentamos desafíos muy similares y que la colaboración será clave para resolverlos”, señaló.
Su participación se inserta en el avance de las mujeres desde las faenas hacia espacios de liderazgo y toma de decisiones, un proceso que incorpora nuevas trayectorias técnicas a la transformación de la industria.
Datos para anticipar fallas
Durante el recorrido, Bustamante relacionó las soluciones observadas con los desafíos cotidianos de Pacífico Superior. Sensores, monitoreo inteligente e inteligencia artificial aparecieron como herramientas capaces de mejorar el uso de la información generada por la operación.
“Constantemente fui relacionando lo que veía con nuestra realidad operacional. Todo lo relacionado con sensores, monitoreo inteligente e inteligencia artificial me hizo pensar en cómo podemos utilizar mejor los datos que generamos diariamente para anticipar fallas, optimizar procesos y tomar decisiones más informadas”, explicó.
Esa reflexión encuentra una aplicación concreta en El Teniente, donde la información en tiempo real permite conectar equipos técnicos y ajustar decisiones productivas. La utilidad de estas herramientas depende de la calidad de los datos, de la coordinación entre las áreas y de su capacidad para entregar respuestas comprensibles a quienes intervienen en los procesos.
Otro de los aprendizajes estuvo relacionado con el mantenimiento predictivo y el uso de técnicas no destructivas para identificar defectos antes de que provoquen una falla. “Es un concepto que perfectamente puede extrapolarse a equipos e infraestructura minera”, planteó Bustamante.
La anticipación de desperfectos permite intervenir antes de una detención no programada y entregar mejores antecedentes para planificar el mantenimiento. En minería subterránea, donde la continuidad de equipos e infraestructura resulta determinante, esa capacidad puede influir directamente en seguridad y disponibilidad operacional.
La experiencia conocida por Bustamante se relaciona con soluciones que ya están ingresando a faenas chilenas. En Chuquicamata Subterránea, por ejemplo, la analítica avanzada está apoyando la detección anticipada de fallas críticas.
Productividad y sostenibilidad bajo una misma estrategia
La gira permitió observar una relación estrecha entre productividad, eficiencia energética y sostenibilidad. De acuerdo con Bustamante, las operaciones visitadas no trataban estas materias como objetivos separados, sino como componentes de una misma estrategia.
“Comprendí que en Europa la sostenibilidad no se aborda como un tema separado de la productividad. Reducir pérdidas, optimizar energía, recuperar materiales y disminuir emisiones forman parte de una misma estrategia para hacer una minería más competitiva”, afirmó.
Esta mirada desplaza la sostenibilidad desde el cumplimiento aislado hacia el diseño de los procesos. Una operación capaz de reducir consumos, recuperar recursos y controlar pérdidas puede mejorar simultáneamente su desempeño ambiental y productivo.
Bustamante destacó además la excelencia operacional observada en plantas ordenadas, limpias y altamente estandarizadas. Esa disciplina, afirmó, entrega la base necesaria para que cualquier herramienta tecnológica produzca resultados.
Innovar según el valor generado
La experiencia en Alemania dejó una advertencia frente a la adopción indiscriminada de tecnología. Para la profesional de El Teniente, automatizar una tarea no garantiza que el proceso completo mejore. “Un gran aprendizaje que me quedó es la excelencia operacional, reflejada en plantas ordenadas, limpias y altamente estandarizadas. Innovar no significa automatizar todo”, sostuvo.
La evaluación debe concentrarse en el problema que se necesita resolver, las condiciones de la operación y el aporte concreto de cada herramienta. “La innovación no se mide por el nivel de tecnología incorporada, sino por el valor que genera y por elegir la mejor solución para cada desafío”, concluyó Bustamante.
El desafío posterior a la gira será trasladar esos aprendizajes a la realidad de Pacífico Superior. La colaboración interdisciplinaria, el mejor uso de los datos, el mantenimiento predictivo y la integración entre sostenibilidad y productividad abren posibilidades, pero su impacto dependerá de cómo se adapten a las condiciones de la operación.


