Una de las mayores obras de infraestructura hídrica para la minería latinoamericana entra en su etapa final. Desde 2023, la construcción de la primera planta desaladora y sistema de impulsión de agua para el Distrito Norte avanza sin interrupciones para asegurar un suministro continuo a las minas Radomiro Tomic, Chuquicamata y Ministro Hales. El proyecto es ejecutado por Techint Ingeniería y Construcción para el consorcio Aguas Horizonte SpA.
Planta desaladora y sistema de impulsión para el Distrito Norte
Después de poco más de dos años de trabajo, el proyecto registra un 83% de avance físico global bajo la modalidad EPC (Ingeniería, Procura y Construcción). La infraestructura contempla la planta desaladora ubicada en el desierto de Atacama y las obras de alimentación eléctrica y estaciones de bombeo que entregarán hasta 840 litros por segundo de agua desalada a las faenas mineras del Distrito Norte.
Se espera que el total de las obras entre en operación durante 2026, consolidando un suministro sostenido de agua para la minería en la Región de Antofagasta. Según Rodrigo Larralde Campos, Director Adjunto de Proyectos de Techint E&C, “estamos próximos a terminar la construcción y comenzando las pruebas para iniciar la puesta en funcionamiento de la planta desaladora, las estaciones de bombeo, acueductos y obras complementarias”.
El ejecutivo subrayó que el avance alcanzado ha sido posible gracias al compromiso y profesionalismo de los trabajadores y empresas involucradas, quienes permitirán abastecer con agua desalada de manera continua al Distrito Norte.
Infraestructura hídrica sin precedentes en el desierto de Atacama
Más de 8.000 trabajadores de Techint E&C y empresas subcontratistas —entre ingenieros, soldadores y operadores— han participado en la construcción, junto a proveedores locales e internacionales. El proyecto se origina en Caleta Viuda, 14 kilómetros al sur de Tocopilla, desde donde partirá el sistema de impulsión compuesto por 160 kilómetros de tuberías y tres estaciones de bombeo para transportar el agua hasta las faenas mineras.
Las tuberías subirán por el farellón costero de la Región de Antofagasta y cruzarán las comunas de Tocopilla, María Elena y Calama. Cada estación impulsará el recurso hasta los 3.000 metros sobre el nivel del mar, asegurando el abastecimiento continuo a las operaciones mineras del Distrito Norte.
Este proyecto representa un hito en la infraestructura hídrica para la minería chilena, al permitir que grandes faenas del cobre operen con agua desalada en lugar de recursos continentales, reforzando la gestión sostenible del agua en el desierto más árido del mundo.

