Tras tres años de trabajo conjunto, Novandino Litio y Fundación Miradas Compartidas renovaron su alianza en San Pedro de Atacama, donde más de 60 personas con discapacidad intelectual participan en talleres gratuitos de deporte, arte, cocina y recreación
Novandino Litio y Fundación Miradas Compartidas renovaron su convenio de colaboración en San Pedro de Atacama, dando continuidad a un programa que durante tres años ha ampliado los espacios de aprendizaje, recreación y participación destinados a niños, jóvenes y personas con discapacidad intelectual de la comuna.
Actualmente, la iniciativa beneficia a más de 60 personas con discapacidad intelectual, mediante actividades gratuitas orientadas a fortalecer su autonomía, habilidades sociales y calidad de vida. La propuesta combina talleres de fútbol, karate, artes integradas y cocina con actividades recreativas desarrolladas en distintos puntos del territorio.
Uno de los principales cambios experimentados por el programa ha sido precisamente su crecimiento. Lo que comenzó con un solo taller hoy cuenta con una oferta más amplia y con actividades que también llegan a Toconao, Socaire y Camar, extendiendo las oportunidades de participación e integración hacia otras localidades de la comuna.
Bárbara Blümel, gerenta de Comunidades y Asuntos Públicos de Novandino Litio, destacó que el objetivo es entregar herramientas que acompañen el desarrollo de los participantes más allá de las propias actividades.
“Esta colaboración nos permite seguir creciendo y aportando al desarrollo de las futuras generaciones del territorio. A través del deporte, la cultura y la cocina entregamos espacios donde niños y niñas pueden descubrir nuevas habilidades, desarrollar sus talentos y proyectarse hacia el futuro”.
Una iniciativa que amplía su alcance territorial
La continuidad del convenio permitirá mantener y ampliar una experiencia que ha ido incorporando nuevas disciplinas y localidades. Para Carolina Chocobar, asistente de Relacionamiento Comunitario de Novandino Litio en San Pedro de Atacama, esa evolución refleja el crecimiento alcanzado durante estos años.
“Comenzamos con un solo taller y hoy contamos con un gran abanico de opciones, además de actividades recreativas que se desarrollan en distintas localidades de la comuna. Para nosotros es muy enriquecedor aportar al fortalecimiento de la inclusión y generar espacios para la comunidad”.
Desde Fundación Miradas Compartidas también valoraron la posibilidad de acercar actividades recreativas, artísticas y gastronómicas a personas con discapacidad intelectual fuera de los principales centros urbanos de la región.
Felipe Olavarría, gerente general de Fundación Miradas Compartidas, sostuvo que la colaboración ha permitido ampliar los programas y responder de mejor manera a las necesidades de quienes participan.
“El trabajo en conjunto ha sido fundamental para llevar una oferta recreativa, artística y gastronómica a personas con discapacidad intelectual en San Pedro de Atacama y Toconao. Gracias a esta colaboración hemos podido ampliar nuestros programas y responder a las necesidades de los participantes”.
Autonomía y nuevas habilidades
El impacto del programa también se refleja en las experiencias de sus participantes. Michael Rojas, integrante del taller de cocina, ha podido aprender nuevas preparaciones, fortalecer su independencia y participar junto a sus compañeros en iniciativas solidarias.
Para las familias, esos aprendizajes pueden extenderse incluso hacia otras dimensiones de la vida cotidiana. Sonia González, apoderada de uno de los participantes, destacó los cambios que ha observado a partir de su incorporación al programa.
“Miradas Compartidas y Novandino Litio nos han ayudado mucho. Este taller le ha dado más personalidad, ha aprendido nuevas habilidades y nos ha servido incluso para apoyar nuestro emprendimiento familiar. Esperamos que estas iniciativas de inclusión continúen creciendo en San Pedro de Atacama”.
Con la renovación del convenio, Novandino Litio y Fundación Miradas Compartidas consolidan tres años de colaboración en San Pedro de Atacama, fortaleciendo un programa que ha aumentado tanto su oferta de actividades como su presencia territorial y que actualmente alcanza a más de 60 personas.

