La aprobación unánime del proyecto permite reducir en 50% la extracción de agua y salmuera en el Salar de Atacama, validando ajustes operacionales que refuerzan el control ambiental en una de las zonas más sensibles para la producción de litio.
La Comisión de Evaluación Ambiental (COEVA) de Antofagasta aprobó de forma unánime el Estudio de Impacto Ambiental del proyecto “Plan de Reducción de Extracciones en el Salar de Atacama”, presentado por Novandino Litio. La iniciativa introduce cambios en la operación al disminuir la extracción de agua y salmuera en una de las principales zonas productivas del país.
La resolución formaliza un proceso que la compañía ya venía ejecutando en los últimos años, con ajustes orientados a reforzar estándares ambientales y de gestión del recurso hídrico. La aprobación permite consolidar esos cambios bajo condiciones más exigentes de control.
Reducción de extracción y continuidad operacional
El proyecto contempla una disminución progresiva en la extracción de salmuera hasta alcanzar un máximo de 822 litros por segundo al año 2028, cifra que representa cerca de la mitad de lo actualmente autorizado. Ese nivel se mantendrá durante el resto de la vida útil de la operación.
En paralelo, se establece una reducción del 50% en la extracción total de agua respecto de los límites definidos en 2006. Estos ajustes no implican modificaciones en el proceso productivo ni en la infraestructura existente, por lo que la operación continuará bajo las condiciones ya aprobadas.
Julio García, gerente de Medio Ambiente de Novandino Litio, sostuvo que “esta aprobación actualiza nuestra operación en el Salar de Atacama en materia de sostenibilidad, transparencia y relación con comunidades con los más altos estándares que ya estamos implementando”, agregando que “reafirma nuestro compromiso con una operación de litio de alto estándar y proyecta una producción sostenible hacia 2060”.
Límites operacionales y control del salar
La iniciativa fija además un límite máximo de 120 litros por segundo para la extracción total de agua desde los pozos ubicados en el margen este del salar, condición que comenzará a regir tras la aprobación ambiental.
El ajuste en los niveles de extracción busca reducir la presión sobre el sistema hidrogeológico, manteniendo la continuidad de la operación bajo parámetros más restrictivos en el uso de recursos naturales.
Refuerzo del monitoreo ambiental
El proyecto incorpora una actualización del Plan de Seguimiento Ambiental, tanto en sus componentes hidrogeológicos como bióticos, junto con la modernización de los Planes de Alerta Temprana.
Estas mejoras consideran nuevos parámetros, mayor frecuencia de monitoreo y mecanismos de revisión más exigentes, con foco en sectores sensibles del salar como Soncor, Aguas de Quelana, Peine y la vegetación del borde este. En paralelo, se implementarán medidas específicas para la quebrada Camar, con un plan de reforestación y seguimiento del algarrobo, en línea con los compromisos ambientales asumidos por la compañía.
Un ajuste en la operación del litio
La aprobación del proyecto se produce en un momento en que la industria del litio enfrenta mayores exigencias en materia ambiental, especialmente en el Salar de Atacama, donde el uso de agua y salmuera se ha instalado como uno de los principales focos de discusión.
La reducción en los niveles de extracción y el refuerzo del monitoreo introducen cambios en la forma en que las operaciones buscan adaptarse a estándares más estrictos, en un entorno donde el control del recurso hídrico pasa a ser un factor central.

