Más de 100 trabajadores fueron certificados en programas desarrollados por la PUCV, en una iniciativa que refuerza liderazgo, diálogo laboral y gestión en la industria energética
La formación de capital humano vuelve a posicionarse como un eje estratégico para la sostenibilidad de la industria energética en Chile. Con ese foco, más de un centenar de trabajadoras y trabajadores de la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) participaron en los programas de formación sindical PUCV-ENAP 2025, instancia que culminó con una ceremonia de certificación realizada en Santiago.
Los diplomados —orientados a habilidades directivas y gestión de proyectos en energía— fueron diseñados por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) para fortalecer competencias clave en liderazgo sindical, toma de decisiones y resolución de conflictos, en un contexto donde las relaciones laborales adquieren creciente relevancia en sectores estratégicos.
Capital humano como base de la sostenibilidad energética
Desde la academia, la iniciativa fue valorada como un aporte concreto al desarrollo organizacional de empresas públicas en transformación. El vicerrector de Administración y Finanzas de la PUCV, Álex Paz, destacó que el desarrollo de las personas es un factor crítico para la gestión moderna, subrayando que la vinculación con empresas como ENAP permite fortalecer capacidades que impactan directamente en el clima laboral y en el cumplimiento de objetivos estratégicos.
En esa misma línea, el director de la Escuela de Ingeniería de Construcción y Transporte, Hernán Pinto, relevó el rol de la academia en la industria, afirmando que transferir conocimiento aplicado contribuye a mejorar procesos productivos y el desarrollo del país, especialmente en áreas como sustentabilidad, infraestructura crítica y logística.
Liderazgo sindical y diálogo colaborativo
Desde ENAP, la iniciativa se enmarca en una estrategia más amplia de fortalecimiento de las relaciones laborales. El gerente corporativo de personas (s), Cristóbal Pinto, enfatizó que formar nuevos liderazgos sindicales con herramientas concretas es clave para la sostenibilidad de la empresa, destacando el valor del diálogo colaborativo y la formación continua como pilares de su modelo organizacional.
La mirada de los representantes sindicales refuerza esta visión. Graciela Vásquez, presidenta del Sindicato de Trabajadores ENAP Magallanes, planteó que el sindicalismo actual requiere dirigentes preparados, informados y capaces de enfrentar cambios regulatorios y desafíos globales, en un entorno que evoluciona rápidamente.
En tanto, Paulina Burnás, vicepresidenta de FENATRAPECH, destacó que estos programas permiten elevar el estándar profesional y humano de los trabajadores, subrayando que se trata de un esfuerzo país que involucra recursos públicos y compromiso colectivo.
Formación con impacto en la operación
Para quienes participaron, la experiencia trasciende la certificación académica. Manuel Galdames valoró que el programa entregó herramientas concretas para mejorar la forma de relacionarse en el entorno laboral, mientras Abraham Torres destacó que la capacitación impacta tanto en el desarrollo individual como en el desempeño organizacional y familiar.
Desde la gestión de proyectos, Miguel Cartagena relevó que los conocimientos adquiridos fortalecen la sinergia de los equipos y aportan directamente al desempeño de la empresa, mientras Mónica Díaz subrayó la importancia de comprender la complejidad operativa de ENAP y los desafíos que enfrenta la industria energética en sus distintas filiales.
Formación, industria y futuro energético
La experiencia PUCV-ENAP refleja una tendencia creciente en la industria energética: invertir en formación avanzada como herramienta para mejorar la productividad, la gobernanza interna y la sostenibilidad de largo plazo. En un sector tensionado por la transición energética, los cambios regulatorios y las exigencias sociales, el fortalecimiento del capital humano emerge como un factor decisivo.
Más allá de la capacitación técnica, este tipo de iniciativas instala una lógica de colaboración entre empresa, academia y trabajadores, donde el conocimiento se convierte en un activo estratégico para enfrentar los desafíos de una industria en transformación.

