La iniciativa liderada por Fundación Chile y Alta Ley busca acelerar soluciones tecnológicas para disminuir la huella ambiental, con foco en emisiones de alcance 3
La descarbonización se consolida como uno de los principales desafíos estructurales de la minería. En esa línea, el lanzamiento del Desafío DecarbMine 2026 marca un nuevo paso en la articulación de esfuerzos público-privados para desarrollar soluciones tecnológicas que permitan reducir la huella ambiental en la producción de cobre y litio.
La convocatoria, impulsada por Expande de Fundación Chile y la Corporación Alta Ley, busca activar la innovación abierta como mecanismo para enfrentar desafíos complejos de la industria, convocando a proveedores, startups y desarrolladores capaces de aportar soluciones con impacto verificable en la reducción de emisiones.
Foco en emisiones de alcance 3 y cadena de valor
Uno de los elementos centrales de DecarbMine 2026 es su énfasis en las emisiones de alcance 3, es decir, aquellas asociadas a la cadena de suministro y que representan uno de los mayores desafíos para la industria minera.
Jorge Barrios, líder de trazabilidad de la Corporación Alta Ley, explicó que el objetivo es avanzar en la descarbonización de reactivos, insumos operacionales y materiales estratégicos, destacando que las compañías mineras cumplen un rol clave al definir los desafíos tecnológicos y validar las soluciones en condiciones reales de operación.
Este enfoque responde a una tendencia global, donde la presión por reducir emisiones indirectas está redefiniendo la relación entre mineras y proveedores, obligando a integrar nuevas variables ambientales en la gestión productiva.
Innovación abierta como motor de transformación
Desde Fundación Chile, la directora (i) de innovación abierta en minería, Valentina Wyman, enfatizó que la iniciativa busca ir más allá de una convocatoria puntual. A su juicio, el desafío es conectar capacidades y romper silos para transformar problemas complejos en soluciones concretas, destacando que la descarbonización requiere colaboración efectiva entre empresas, sector público y ecosistema tecnológico.
En esa misma línea, el diseño del programa considera la participación activa de compañías como Teck, Lundin Mining, Albemarle y ENAMI, que no solo actúan como socios, sino también como validadores de las tecnologías, facilitando su escalamiento hacia implementación industrial.
Impacto en la pequeña y mediana minería
Para ENAMI, el desafío también representa una oportunidad para incorporar nuevas variables en la operación de la pequeña y mediana minería. Santiago Oliva, ingeniero de Nuevas Tecnologías de la estatal, señaló que la medición de emisiones de alcance 3 obliga a replantear procesos y fortalecer la relación con proveedores, integrando aspectos como transporte, energía y uso de materiales en la toma de decisiones.
Este punto resulta especialmente relevante en un segmento que enfrenta mayores brechas tecnológicas y de financiamiento, pero que al mismo tiempo es clave para la sostenibilidad del ecosistema minero.
Evaluación tecnológica y competitividad
Desde la mirada de las compañías, el desafío también implica evaluar la viabilidad económica de las soluciones. Marcos Cid, gerente de Energía de Teck, indicó que la exploración de alternativas de descarbonización debe ir acompañada de análisis de costo-eficiencia, considerando el impacto en la competitividad de las operaciones.
Por su parte, Richard Bennett, gerente de Medio Ambiente de Lundin Mining, destacó que la participación en iniciativas como DecarbMine se alinea con su estrategia corporativa, donde la sustentabilidad y la innovación abierta son pilares para generar valor y fortalecer la relación con comunidades.
Economía circular y desarrollo regional
La convocatoria también incorpora una mirada más amplia sobre el impacto de la innovación en el desarrollo territorial. Gladiana Dávila, senior category manager de Albemarle, planteó que este tipo de desafíos puede impulsar la economía circular y el desarrollo socioeconómico, invitando a nuevos actores a integrarse al ecosistema de soluciones para la minería.
Con postulaciones abiertas hasta el 20 de abril, DecarbMine 2026 se proyecta como una plataforma clave para acelerar la adopción de tecnologías que permitan avanzar hacia una minería más limpia, eficiente y alineada con los compromisos climáticos globales.
En un contexto de creciente presión por estándares ESG y trazabilidad de emisiones, iniciativas como esta no solo responden a una demanda ambiental, sino que también configuran una nueva base competitiva para la industria minera del futuro.

