Una alianza entre la Empresa Nacional de Minería (ENAMI) y Compañía Minera del Pacífico (CMP) está permitiendo que pequeños productores mineros de Atacama y Coquimbo accedan al arriendo de concesiones para iniciar o ampliar su producción.
El convenio ENAMI-CMP contempla la disponibilidad de 44 mil hectáreas de propiedad de CMP para la generación de comodatos efectivos, en terrenos que ya cuentan con información geológica básica.
“Estos primeros contratos son un resultado concreto de articulación regional entre la gran y pequeña minería”, señaló Iván Mlynarz, vicepresidente ejecutivo de ENAMI. “CMP pone a disposición miles de hectáreas, ENAMI gestiona los arriendos y los productores desarrollan nuevas actividades con acompañamiento técnico”.
El anuncio se realizó durante FOREDE 2025, consolidando un modelo de cooperación entre la gran y pequeña minería que busca fortalecer la cadena de valor en el norte del país.
Cooperación público-privada y acceso a propiedad minera
El acuerdo establece que CMP cede terrenos en arriendo y ENAMI gestiona los contratos y asistencia técnica, facilitando el ingreso de nuevos actores al sector. La iniciativa responde a uno de los principales desafíos de la pequeña minería: el acceso a la propiedad minera y a información geológica validada.
“Reforzamos nuestro propósito de hacer una minería diferente, sostenible con el territorio y apoyando a los pequeños productores”, sostuvo Francisco Carvajal, gerente general de CMP. “Aspiramos a que todo el ecosistema minero crezca con nosotros, creando empleo y oportunidades regionales”.
La ministra (s) de Minería, Suina Chahuán, destacó que este convenio refleja la visión de política pública impulsada por el Gobierno. “La Política Nacional de Fomento a la Pequeña Minería surgió desde el diálogo con los territorios. Este acuerdo entre ENAMI y CMP materializa ese espíritu, promoviendo la colaboración público-privada y el desarrollo de las regiones de Atacama y Coquimbo”.
Productores con resultados concretos en terreno
Entre los primeros beneficiados destaca Mario Salazar, productor con más de 45 años en la minería de Atacama. “Estoy muy feliz porque este convenio me permitió adquirir una propiedad minera y generar empleo local. Invito a otras empresas a replicar esta oportunidad”, comentó.
Otro productor, Sandro Riquelme, opera la mina Inca 1/55 en el sector de Vallenar. A tres meses de firmado el contrato, ya ha producido 50 toneladas de mineral, abasteciendo la Planta Vallenar de ENAMI.
“Esta es una buena posibilidad para mejorar la economía local y fortalecer la pequeña minería. El proceso con ENAMI ha sido fluido y recomendable”, aseguró.
Estos testimonios reflejan el impacto territorial del convenio, que articula inversión, empleo y sostenibilidad en zonas rurales de ambas regiones, integrando a los pequeños productores a un modelo de desarrollo compartido con el sector industrial.
Hacia un nuevo modelo de fomento minero regional
El convenio ENAMI-CMP representa una experiencia replicable de colaboración que apunta a diversificar la actividad minera, incorporar nuevas tecnologías y promover prácticas sostenibles. Además, refuerza el papel de ENAMI como articulador del ecosistema productivo y de CMP como empresa comprometida con la minería de proximidad.
Este modelo se proyecta como una herramienta concreta de fomento, contribuyendo a mejorar la productividad de los pequeños mineros, aumentar la formalización y dinamizar las economías locales de Atacama y Coquimbo, regiones clave para el desarrollo minero de Chile.

