La minera reportó una producción de 695 mil toneladas de cobre en 2025, con descensos en Chile y Perú, mientras el mineral de hierro premium creció 6%. El desempeño operacional y los ajustes de proyección para 2026 marcan el escenario del sector.
Anglo American informó que su producción de cobre en 2025 alcanzó 695.200 toneladas, ubicándose dentro del rango de su pronóstico anual, aunque con una caída de 10% frente a 2024, según su reporte del cuarto trimestre. En paralelo, el mineral de hierro premium creció 6% en el trimestre, llegando a 15,1 millones de toneladas, impulsado principalmente por el desempeño de Kumba y Minas-Rio.
En ese contexto, el presidente ejecutivo de la compañía, Duncan Wanblad, afirmó: “Logramos otro sólido trimestre de producción en nuestros negocios de cobre y mineral de hierro premium para finalizar el año 2025, en línea con nuestra guía de producción”.
Wanblad agregó que “en el cuarto trimestre, nos beneficiamos de las mayores leyes de cobre y del buen rendimiento de la planta en Los Bronces, mientras que Collahuasi alcanzó su nivel histórico más alto de procesamiento”.
Desempeño del cobre en Chile y Perú
Durante el cuarto trimestre, la producción de cobre fue de 169.500 toneladas, lo que representó una disminución de 14% interanual, atribuida principalmente a menores leyes en Quellaveco y Collahuasi. Por su parte, Chile aportó 99.200 toneladas, con una baja de 8% frente al mismo período del año anterior, reflejando menores leyes y recuperaciones en Collahuasi, parcialmente compensadas por mejoras en Los Bronces.
Asimismo, la operación de Los Bronces registró un aumento de 10% en su producción, alcanzando 42.500 toneladas, gracias a mayores leyes, productividad y recuperaciones. En contraste, Collahuasi redujo su producción atribuible en 16%, hasta 47.000 toneladas, en un escenario marcado por procesamiento de inventarios de menor ley durante la transición entre fases de mina.
En la misma línea, la compañía destacó que la productividad de planta en Collahuasi alcanzó un nivel histórico, apoyada por mayor disponibilidad hídrica gracias al suministro continuo de agua de mar ultrafiltrada desde su nueva infraestructura. Se espera que la planta desaladora esté completamente operativa a mediados de 2026, lo que podría incidir en el perfil productivo futuro.
En Perú, Quellaveco produjo 70.300 toneladas en el trimestre, con una caída de 22%, explicada por menores leyes previstas, aunque la empresa subrayó que la productividad anual de la operación aumentó 3% respecto de 2024. Además, la mina alcanzó el hito de un millón de toneladas producidas y se proyecta que logre la recuperación de la inversión en 2026.
Hierro premium y ajustes de proyección
El mineral de hierro premium mostró un mejor desempeño, con 15,1 millones de toneladas en el cuarto trimestre, lo que implicó un aumento de 6% interanual, principalmente por mayor producción en Kumba. En el acumulado de 2025, la producción alcanzó 60,8 millones de toneladas, en línea con el rango previsto por la compañía.
De cara a 2026, Anglo American actualizó su pronóstico de producción de cobre a un rango de 700.000 a 760.000 toneladas, desde el intervalo previo de 760.000 a 820.000 toneladas. Para Chile, la nueva estimación se sitúa entre 390.000 y 420.000 toneladas, incorporando menores volúmenes esperados en Collahuasi, parcialmente compensados por la decisión de reiniciar temporalmente la segunda planta en Los Bronces, que podría aportar alrededor de 25.000 toneladas adicionales en el año.
Sobre este punto, Wanblad señaló: “Para 2026, los sólidos avances en las actividades de explotación minera y el estricto control de costos, conjuntamente con el entorno de precios elevados del cobre, nos han permitido reiniciar temporalmente la segunda planta en Los Bronces”.
El ejecutivo añadió que “la producción cuprífera se incrementará a partir de 2027” y que el primer pronóstico para 2028 apunta a que las operaciones en Chile produzcan más de 125 mil toneladas adicionales respecto de 2025.
En términos territoriales, estos ajustes proyectan un impacto directo en las operaciones chilenas, tanto por la continuidad de inversiones en infraestructura hídrica y de planta, como por la estabilización de la producción en un contexto de menores leyes de mineral. Al mismo tiempo, la estabilidad del negocio de hierro premium sostiene un flujo operativo que la empresa considera clave para su cartera de activos en los próximos años.

