La entrega de más de 600 kits escolares benefició a cinco instituciones de la comuna y fue impulsada por socios y socias del sindicato, como parte de una línea solidaria vinculada a educación, infancia y comunidad
En Calama, el vínculo entre minería y comunidad volvió a expresarse desde los propios trabajadores. El Sindicato de Trabajadores de la División Ministro Hales concretó la entrega de más de 600 kits escolares a cinco instituciones educativas y sociales de la comuna, en una acción financiada e impulsada por sus 581 socios y socias, pertenecientes a áreas como mina, tostación, mantención, concentradora y administración.
La ayuda llegó al Aula Hospital del Hospital Carlos Cisternas, la Escuela Básica D-48 Presidente Balmaceda, la Escuela Básica D-35 República de Grecia, la Escuela Básica D-32 Claudio Arrau y la Escuela Básica E-42 Pedro Vergara Keller.
La campaña buscó apoyar a niñas, niños y comunidades educativas de sectores que enfrentan mayores necesidades, reforzando una dimensión social que la organización laboral ha decidido sostener más allá de la faena.
Una campaña construida desde la organización laboral
La entrega de útiles escolares no fue concebida como un gesto aislado. De acuerdo con la organización, forma parte de una línea de apoyo comunitario que se ha venido fortaleciendo durante los últimos años, con acciones orientadas a infancia, salud, educación y acompañamiento a familias. En esta oportunidad, dirigentes, trabajadores y trabajadoras participaron directamente en el armado y envasado de las bolsas escolares, dando al proceso un sentido colectivo.
Ese trabajo interno, señalan desde la organización, permite que cada aporte tenga un componente humano adicional. No se trata solo de entregar materiales, sino de involucrar tiempo, coordinación y compromiso de quienes forman parte de una división minera inserta en un territorio donde las demandas sociales conviven diariamente con la actividad productiva.
La campaña se suma a otras iniciativas desarrolladas por los trabajadores, como el apoyo navideño a 130 niñas, niños y apoderados del programa Chile Crece Contigo, el apadrinamiento de actividades comunitarias, la preparación y entrega de más de 1.200 botas navideñas en distintos espacios, además de operativos oftalmológicos para adultos mayores, donde se gestionó la entrega de cerca de 100 lentes.
Solidaridad minera con continuidad territorial
Raúl López Ceballos, secretario del Sindicato de Trabajadores de División Ministro Hales, explicó que “Desde que asumimos el sindicato hemos querido direccionar nuestra labor hacia un lado más social. Uno de nuestros primeros eventos fue un operativo oftalmológico en nuestra sede, donde pudimos apoyar a adultos mayores con cerca de 100 lentes. También hemos realizado campañas de Navidad, botas navideñas y ahora estos kits escolares”.
El dirigente subrayó que la preparación de cada campaña también expresa el sello que buscan imprimir a estas acciones. “Lo importante es que muchas de estas cosas las preparamos nosotros mismos, las armamos y las envasamos con mucho cariño, porque eso también le da un valor agregado a cada ayuda”, sostuvo López Ceballos, al destacar el rol directo de los trabajadores y trabajadoras en la implementación de los apoyos.
Para el secretario sindical, estas iniciativas permiten colaborar allí donde muchas veces las necesidades no alcanzan a ser cubiertas por completo. “Entendemos que muchas veces hay necesidades de la población que no logran ser atendidas completamente por la sociedad y el gobierno de turno. Por eso, esta es una forma de colaborar que tenemos los trabajadores, no solo con kits escolares como en esta ocasión, sino también con otro tipo de apoyos que surgen como iniciativas de los propios socios y socias”, afirmó.
Minería, educación y comunidad en la capital loína
La experiencia impulsada por los trabajadores de Ministro Hales permite mirar una dimensión menos visible de la actividad minera: el rol de sus organizaciones laborales en la vida social de las comunas donde operan. En Calama, ciudad marcada por la presencia histórica de la minería, este tipo de acciones ayuda a conectar la operación con necesidades concretas de establecimientos educativos, familias y espacios comunitarios.
El objetivo, según planteó Raúl López Ceballos, es que esta línea solidaria tenga continuidad y no dependa únicamente de una administración sindical específica. “Los dirigentes estamos de paso, pero las acciones solidarias deben permanecer. Nuestro deseo es que esta ayuda no se pierda y que las futuras dirigencias sigan apoyando a las familias, a los niños y a las personas que más lo necesitan”, sostuvo.
Desde la organización agradecieron a cada socio y socia por respaldar esta y otras campañas. El sindicato enfatizó que los resultados son posibles gracias a trabajadores y trabajadoras que, además de su labor en la división, han decidido aportar con sensibilidad social y sentido de comunidad para que la ayuda llegue a quienes más lo necesitan en Calama.

