Danielle Laport, Marcela Rodríguez y Mireya Burgos representan trayectorias construidas desde la gestión corporativa, los proveedores y la pequeña minería, tres espacios donde la presencia femenina comienza a adquirir mayor protagonismo dentro de la industria
No llegaron desde el mismo lugar ni han recorrido el mismo camino. Una ha desarrollado su carrera en planificación, finanzas y gestión corporativa; otra, en formación de personas y liderazgo dentro del ecosistema proveedor; mientras la tercera construyó su experiencia durante más de dos décadas desde la pequeña minería no metálica.
Danielle Laport, Marcela Rodríguez y Mireya Burgos representan tres formas distintas de abrir espacios para las mujeres dentro de una industria que continúa cambiando.
Las tres fueron reconocidas en la tercera versión del Premio Karen Poniachik, Mujer Minera Destacada 2026, iniciativa impulsada por el Ministerio de Minería para visibilizar trayectorias femeninas a lo largo de la cadena de valor. La ceremonia se realizó en el Salón de Honor de la Municipalidad de Santiago y reunió a autoridades, representantes de la Mesa Nacional Mujer y Minería y ganadoras de las versiones anteriores.
La convocatoria recibió más de 30 postulaciones provenientes de empresas mineras, sindicatos, gremios y organizaciones vinculadas al sector. El reconocimiento, creado en 2024 en memoria de la primera mujer que encabezó el Ministerio de Minería, busca poner en valor liderazgos desarrollados desde distintas realidades de una industria donde la participación femenina ha avanzado de manera sostenida.
Danielle Laport: liderazgo desde la gestión minera
En la categoría Industria Minera fue distinguida Danielle Laport Aldunate, directora de la Empresa Nacional de Minería, Enami. Ingeniera civil industrial, cuenta con más de 20 años de experiencia vinculada a estrategia, planificación, finanzas, transformación organizacional y gestión corporativa.
Su trayectoria también ha estado relacionada con iniciativas de diversidad e inclusión, incorporando el liderazgo femenino dentro de procesos de transformación empresarial. Su reconocimiento conecta con un fenómeno que TerritorioMinero ha venido observando: el tránsito de una mayor presencia de mujeres en las faenas hacia espacios de planificación, gestión y toma de decisiones.
Marcela Rodríguez: el cambio también ocurre entre proveedores
Desde otro eslabón de la actividad aparece Marcela Rodríguez Cáceres, de Workmed, ganadora en la categoría Empresas Proveedoras. Licenciada en Educación y profesora de Química y Ciencias, acumula más de 25 años vinculada al desarrollo de personas, formación de talento, liderazgo organizacional y relacionamiento con la industria minera.
Actualmente lidera Women in Action by APRIMIN, espacio que impulsa una mayor participación femenina dentro del ecosistema proveedor. Se trata de un ámbito particularmente relevante porque buena parte de la transformación tecnológica, operacional y de servicios de la minería ocurre precisamente en estas compañías, donde las mujeres también han comenzado a ganar posiciones de liderazgo.
Mireya Burgos: liderazgo desde la pequeña minería
La tercera historia se construyó lejos de las grandes estructuras corporativas. Mireya Burgos Sepúlveda, proveniente de Carahue, fue reconocida en la categoría Pequeña Minería por una trayectoria de más de dos décadas vinculada a la minería no metálica mediante un trabajo de carácter familiar.
Su experiencia incorpora conocimiento del territorio, observación de las propiedades de los minerales, innovación y aprovechamiento responsable de los recursos naturales. Su presencia entre las premiadas amplía la mirada sobre el liderazgo femenino y muestra que el cambio no se limita a las grandes compañías, sino que también comienza a visibilizar experiencias construidas desde operaciones de menor escala y realidades locales.
La premiación coincide con un momento histórico para la presencia femenina en el sector. El último Monitoreo de Indicadores de Género de CCM-Eleva ubicó en 24,1% la participación de mujeres en las empresas de la gran minería consideradas durante el primer semestre de 2026, después de cerrar 2025 con un 24%. El avance supera ampliamente los niveles registrados hace una década, aunque persisten diferencias entre compañías, regiones y posiciones dentro de las organizaciones.
La transformación, por lo mismo, ya no se mide únicamente por cuántas mujeres ingresan a minería. El desafío comienza a desplazarse hacia su permanencia, desarrollo profesional y acceso a espacios de decisión, algo que también está llevando a los territorios a activar nuevas estrategias. En O’Higgins, por ejemplo, la Mesa Mujer y Minería definió un plan para fortalecer formación, empleabilidad y permanencia femenina.
Durante la ceremonia, el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, destacó que el reconocimiento “no solo honra el legado de la primera mujer que lideró nuestra cartera, sino que celebra el talento, la capacidad y la resiliencia de miles de mujeres que día a día transforman y construyen nuestra minería”.
Las historias de Laport, Rodríguez y Burgos permiten observar esa transformación desde lugares diferentes. Industria, proveedores y pequeña minería comienzan a mostrar liderazgos femeninos que ya no aparecen como excepciones aisladas, sino como parte de un cambio más profundo en la composición y en la manera de entender el talento dentro de la minería chilena.

