El Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) aprobó durante julio un total de 15 proyectos energéticos por US$2.206 millones, consolidando una cartera dominada por centrales fotovoltaicas, sistemas de almacenamiento mediante baterías (BESS) y Pequeños Medios de Generación Distribuida (PMGD). Las iniciativas se ubican en distintas regiones del país, con foco en el norte grande y centro sur.
Proyectos en Tarapacá, Antofagasta y Atacama
La mayor inversión corresponde al Parque Fotovoltaico Llanos del Sol, de AES Andes, con US$635 millones, ubicado en la región de Tarapacá. La planta tendrá 381,8 MW de potencia instalada y un sistema BESS con 531,5 MW por cinco horas, equivalente a 2,66 GWh de almacenamiento energético.
En Antofagasta, se aprobó el Parque Solar Los Durmientes, de la firma RWE, con una inversión de US$300 millones, que contempla 257 MW de potencia solar y 255,4 MW en baterías por cinco horas.
La región de Atacama también suma nuevas aprobaciones. Se trata de Corinto Solar, con 234 MW de potencia y US$200 millones en inversión, y la central Don Carlos, de OPD Energy, con 235 MW, 64 MW de capacidad de almacenamiento y una inversión de US$240 millones.
En esa misma región se aprobaron dos proyectos de baterías independientes: el Sistema de Almacenamiento de Energía Alianza, por US$95 millones, y el Sistema BESS Cálice junto a su línea de transmisión, con una inversión de US$143,5 millones.
Proyectos en el centro y sur del país
En el centro sur, el Parque Fotovoltaico Catalina del Verano, de Verano Energy, recibió aprobación en la región de O’Higgins, con una inversión de US$40 millones. También en esta zona, fue visado el proyecto SAE Volcán Isluga, por US$45 millones.
En la región del Maule, el SEA aprobó el Sistema de Almacenamiento de Energía Altai, con una inversión de US$240 millones, mientras que en la región de Los Lagos se autorizó el PMGD Coloane, con US$16 millones.
Con estas aprobaciones, el país fortalece su transición hacia una matriz energética más limpia, con foco en la generación distribuida y en infraestructura de almacenamiento, clave para la seguridad y flexibilidad del sistema eléctrico nacional.

