Con una inversión superior a US$1.000 millones, Minera Centinela inició oficialmente la construcción del rajo Encuentro Sulfuros, ubicado a más de 2.300 metros sobre el nivel del mar y a 30 kilómetros de Sierra Gorda. Este proyecto se suma a los US$4.400 millones de Nueva Centinela, iniciativa que incluye una nueva planta concentradora y que duplicará la capacidad de procesamiento de la compañía.
Durante la primera tronadura del proyecto se removieron más de 450 mil toneladas de material, dando inicio a una etapa que permitirá garantizar el suministro de mineral para la nueva concentradora. Según Iván Arriagada, Presidente Ejecutivo de Antofagasta Minerals, “este es un paso fundamental para el aumento de producción de Centinela, porque el mineral procesado provendrá progresivamente de este nuevo rajo”.
El gerente general de Minera Centinela, Nicolás Rivera, destacó que el inicio de Encuentro Sulfuros representa un hito estratégico en la consolidación del distrito minero, reforzando el compromiso con la seguridad, la competitividad y la sustentabilidad.
Autonomía y aporte al desarrollo regional
El proyecto contempla un movimiento de 186 millones de toneladas de material durante la etapa de prestripping, que se extenderá por 19 meses. Su operación inicial contará con equipos operados por Tepsac, pero avanzará hacia un modelo de operación minera autónoma, replicando la experiencia del rajo Esperanza Sur. Se prevé que en 2026 funcione con 53 equipos autónomos, entre camiones, palas, perforadoras y unidades de apoyo.
La compañía ya trabaja en la instalación de una red inalámbrica y soportes digitales necesarios para esta transición, además de nueva infraestructura minera como un truck shop, polvorín y áreas de abastecimiento.
Minera Centinela es reconocida a nivel internacional por su innovación en relaves espesados, gestión de agua de mar sin desalar, operación de camiones autónomos y uso de energía eléctrica 100% renovable. Su proyecto de expansión Nueva Centinela permitirá procesar 200 mil toneladas de mineral por día y alcanzar una producción superior a 300 mil toneladas de cobre fino al año, extendiendo su vida útil en al menos tres décadas.
La compañía continuará aportando a la economía regional mediante empleo, encadenamientos productivos y alianzas con proveedores de Antofagasta y Sierra Gorda, consolidando su rol en el desarrollo de la gran minería chilena.


