La rueda organizada por la AIA reunió a empresas proveedoras con 63 ejecutivos de 19 grandes compañías, abriendo espacios para presentar soluciones, conocer requerimientos y explorar nuevas oportunidades comerciales
Ingresar a la cadena de suministro de una gran compañía minera sigue siendo uno de los principales desafíos para cientos de empresas que desarrollan servicios, tecnología y soluciones para la industria. En Antofagasta, 650 proveedores buscaron acortar esa distancia participando directamente en reuniones con ejecutivos de algunas de las principales compañías que operan en uno de los territorios mineros más importantes del país.
La Rueda de Negocios del Mes de la Minería 2026, organizada por la Asociación de Industriales de Antofagasta, AIA, junto al Ministerio de Minería y el Gobierno Regional, reunió durante nueve horas a 63 ejecutivos de 19 compañías mineras, energéticas, industriales y logísticas. La jornada permitió desarrollar más de 1.500 reuniones orientadas a presentar capacidades, conocer requerimientos y explorar oportunidades comerciales.
La convocatoria superó los niveles alcanzados durante 2025, cuando una actividad similar reunió a más de 600 empresas y permitió concretar alrededor de 1.400 encuentros con representantes de 15 compañías. El crecimiento confirma el interés que existe por generar conexiones directas entre proveedores y áreas estratégicas de la industria, especialmente en una región donde la minería determina buena parte de la actividad productiva.
Frente a frente con la gran minería
Entre las compañías presentes estuvieron Albemarle, Altonorte, Antofagasta Minerals, Capstone Copper, Codelco, El Abra, Escondida BHP, Sierra Gorda SCM y SQM, junto con empresas ligadas a energía, logística, infraestructura, equipamiento y servicios.
Para Marko Razmilic, presidente de la AIA, la convocatoria refleja el peso productivo que mantiene la Región de Antofagasta y la necesidad de fortalecer los vínculos entre las grandes operaciones y quienes buscan abastecerlas.
“Comenzar nuestra agenda con una rueda de negocios tan convocante y dinámica refleja la relevancia que tiene la Región de Antofagasta como motor del desarrollo minero, energético y logístico del país”.
El acceso directo a las empresas mandantes resulta especialmente relevante para proveedores que necesitan conocer problemas operacionales antes de desarrollar una solución. Esa lógica también está impulsando encuentros donde empresas tecnológicas trabajan sobre desafíos concretos planteados por compañías mineras, reduciendo la distancia entre innovación, necesidades productivas y posibilidades de contratación.
Entrar al ecosistema
La relevancia de estas empresas no se limita al abastecimiento. De acuerdo con antecedentes del Estudio de Fuerza Laboral 2025 a 2034 de CCM Eleva citados por la AIA, el 75% de los empleos vinculados a la minería corresponde a empresas proveedoras, convirtiendo su desarrollo en una pieza central para el impacto económico que la industria genera en los territorios.
Desde el sector público, Alfredo Hernández, seremi subrogante de Minería, sostuvo que el volumen de inversiones concentrado en Antofagasta debe traducirse también en nuevas oportunidades para quienes buscan integrarse a esa cadena productiva.
“La Región de Antofagasta lidera importantes inversiones en minería y energía, y eso debe traducirse en más oportunidades para nuestros proveedores. Instancias como esta rueda de negocios fortalecen sus capacidades y los acercan directamente a nuevos desafíos de la industria”.
El desafío también pasa por ampliar el tipo de empresas que pueden acceder a esas oportunidades. Iniciativas como Proveedores & Futuro han conectado compañías locales, emprendimientos tecnológicos y actores vinculados a la innovación minera, mostrando una cadena de valor que comienza a demandar capacidades cada vez más especializadas.
Para Rodrigo Zerbi, vicepresidente corporativo de Negocios de Workmate, este tipo de espacios permite comprender de manera directa qué están buscando las grandes compañías.
“Estos espacios son fundamentales porque permiten conocer directamente a las empresas mandantes, entender sus necesidades y presentar de manera concreta nuestra oferta de productos y servicios”.
Las cifras muestran una alta disposición por entrar al ecosistema minero. Sin embargo, la verdadera medida del resultado comenzará después de la rueda de negocios, cuando las conversaciones puedan traducirse en procesos comerciales, alianzas y contratos.
Para los 650 proveedores participantes, ese es precisamente el desafío. Antofagasta concentra inversiones, operaciones y demanda por nuevas soluciones, pero transformar esa actividad en desarrollo regional requiere que una parte creciente de esas oportunidades pueda ser capturada por empresas capaces de integrarse efectivamente a la cadena de valor minera.

