El Informe Semanal del Mercado del Cobre, elaborado la Dirección de Estudios y Políticas Públicas de Cochilco, analizó los principales factores políticos y económicos que han afectado la cotización del metal en los últimos siete días, del 04 al 08 de agosto 2025.
De esta forma, el reporte del organismo gubenamental señala que el precio del cobre finalizó la semana en US$ 4,37 por libra, registrando un incremento semanal de 1%. El promedio anual se ubicó en US$ 4,30 por libra, un 4% superior al mismo período de 2024.
La cotización mostró un equilibrio entre presiones bajistas, vinculadas al aumento de inventarios, y factores alcistas relacionados con expectativas macroeconómicas favorables y riesgos de disrupción en la oferta.
Inventarios y oferta física
En el mercado físico, los inventarios en la Bolsa de Metales de Londres (BML) crecieron en 14.100 toneladas, alcanzando 155.850 toneladas, un 70% más que a fines de junio. Este aumento se explica por mayores flujos desde China, evidenciando un proceso de acumulación que incrementa la oferta inmediata y reduce las tensiones en el mercado spot.
En Estados Unidos, la exclusión del cobre refinado de los aranceles del 50% provocó un excedente de inventarios en niveles no vistos en más de dos décadas. Esta situación eleva la probabilidad de reexportación, lo que podría añadir presión bajista a los precios internacionales del cobre.
En el ámbito productivo, la paralización de la División El Teniente de Codelco implica pérdidas estimadas de 1.000 toneladas métricas finas diarias, según cifras de producción 2024. La indefinición sobre la fecha de reanudación aumenta el riesgo de incumplir el plan anual de producción, aspecto que los inversionistas monitorean de cerca por su posible impacto en la disponibilidad global de cobre y la evolución de precios.
Factores macroeconómicos y demanda
En el plano macroeconómico, datos laborales más débiles en Estados Unidos reforzaron las expectativas de relajación monetaria por parte de la Reserva Federal. El mercado considera posibles tres recortes de tasas a partir de septiembre.
Este escenario presionó a la baja al dólar por tercera sesión consecutiva, mejorando la competitividad del cobre en monedas distintas al dólar e incentivando la demanda de inversión en activos físicos.
La combinación de estos elementos —inventarios en alza, riesgos en la producción y proyecciones monetarias— continuará influyendo en la volatilidad de los precios del cobre en el corto plazo. Analistas advierten que la interacción entre oferta y demanda, junto con los indicadores macroeconómicos, será determinante para las tendencias del mercado durante el resto del año.

