La administración de Donald Trump confirmó la exclusión de Chile de los aranceles del 50% a las importaciones de cobre, medida que había generado incertidumbre en los mercados internacionales. La decisión fue comunicada por la Casa Blanca tras semanas de negociaciones diplomáticas y económicas.
Chile, principal productor mundial del metal, abastece gran parte de la demanda estadounidense. El cobre representa alrededor del 50% de las exportaciones chilenas, por lo que la medida evita un efecto significativo en la balanza comercial.
El 99,9% de los envíos a EE.UU. corresponden a cátodos de cobre, productos que quedaron fuera del arancel anunciado. “La tasa que se había anunciado del 50% no se aplica a los principales productos de exportación de Chile en materia de cobre”, señaló el canciller Alberto van Klaveren.
El presidente de Codelco, Máximo Pacheco, indicó que la decisión permite mantener la continuidad de abastecimiento a ese mercado. “Es una buena noticia para Chile, para Codelco y para nuestros clientes en EE.UU.”, afirmó.
Coordinación público-privada y rol internacional
El resultado fue posible gracias a la coordinación entre el sector público y privado chileno. El informe elaborado por la Comisión Chilena del Cobre y las gestiones diplomáticas realizadas en Washington fueron clave en la decisión final.
La ministra de Minería, Aurora Williams, destacó que la medida refuerza la posición de Chile como proveedor confiable de minerales críticos. “La demanda de cobre está sostenida y el trabajo debe continuar para abrir nuevos mercados y fortalecer la producción responsable”, indicó.
El ministro de Hacienda, Mario Marcel, subrayó que la decisión beneficia tanto a Chile como a la industria manufacturera estadounidense, resaltando la relación comercial y la seguridad de suministro entre ambos países.
La International Copper Association (ICA), que agrupa a compañías como Codelco, Antofagasta Minerals, Freeport y Glencore, también participó activamente en el proceso. El organismo presentó recomendaciones a la Casa Blanca, incluyendo el reconocimiento del cobre como mineral crítico para la seguridad nacional y la transición energética.
Juan Ignacio Díaz, presidente de la ICA, afirmó que la medida es estratégica para ambos países. “Esta acción protege los intereses de Estados Unidos, al mismo tiempo que mantiene vínculos sólidos con socios confiables, asegurando una cadena de suministro resiliente”, señaló.



