La iniciativa articula a más de 180 académicos y un portafolio de 50 tecnologías para validar desarrollos, detectar brechas y fortalecer su transferencia hacia sectores productivos estratégicos como minería, energía y medioambiente en Chile.
La Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) activó una estrategia institucional para acelerar la transferencia tecnológica hacia la industria, mediante el programa Conecta-Lab, una iniciativa que busca articular capacidades científicas, validar desarrollos y acercar la innovación al mercado en sectores productivos clave.
Impulsado por la Dirección de Innovación y la Oficina de Transferencia y Licenciamiento (OTL), el programa convoca a más de 180 académicos que forman parte de un portafolio de 50 tecnologías, generando espacios de colaboración interdisciplinaria orientados a identificar brechas de escalamiento y fortalecer el potencial comercial de sus proyectos.
Validación tecnológica con foco en industria y mercado
Desde la Universidad explican que el objetivo central es dinamizar el portafolio tecnológico institucional y acelerar su vinculación con el entorno productivo, integrando investigación aplicada con demandas concretas de la industria.
La directora de Innovación de la PUCV, Macarena Rosenkranz, sostuvo que “buscamos facilitar la transferencia de conocimientos tanto por el impulso académico como por las demandas externas, conectando de manera efectiva la ciencia con el sector productivo”, agregando que la institución cuenta con un portafolio robusto cuyo foco está en su transferencia.
En ese proceso, los talleres de Conecta-Lab permiten que los equipos de investigación compartan experiencias, validen sus desarrollos y ajusten sus soluciones a necesidades reales del mercado, una condición clave para industrias como la minería, donde la innovación aplicada define productividad y sostenibilidad.
Tecnologías con potencial en minería, energía y sostenibilidad
El portafolio de la PUCV incluye desarrollos en minería, energía, medioambiente, materiales avanzados y biotecnología, consolidando una base relevante para la transferencia hacia sectores intensivos en conocimiento.
Entre las iniciativas destaca Electrolix, tecnología enfocada en la lixiviación de concentrados sulfurados de cobre con electroobtención simultánea, una solución que dialoga con desafíos críticos de la industria minera, como la eficiencia en procesos y la reducción de impactos ambientales.
Cerrar la brecha entre investigación y aplicación
Desde la OTL subrayan que uno de los principales desafíos es reducir la distancia entre el desarrollo científico y su implementación en la sociedad, acelerando la llegada de soluciones al usuario final.
La coordinadora de la OTL, Vania Badilla, explicó que “el objetivo es garantizar que el conocimiento generado en la universidad produzca un impacto tangible en la comunidad, evitando que los avances científicos queden solo en el ámbito académico”, destacando el rol de asesorías especializadas para facilitar la salida al mercado.
En ese sentido, el programa apunta a fortalecer el vínculo entre investigación aplicada, innovación tecnológica y desarrollo productivo, una articulación clave para responder a los desafíos de competitividad en sectores estratégicos de la economía chilena.
Innovación que busca impacto en la industria
La consolidación de programas como Conecta-Lab evidencia cómo las universidades comienzan a estructurar modelos más activos de transferencia tecnológica, alineando investigación, industria y necesidades territoriales, en un escenario donde la innovación aplicada se vuelve un factor crítico para el desarrollo.

