La estatal presentó sus resultados 2025, proyectó una recuperación productiva hacia 2030 y defendió su rol estratégico, en un escenario marcado por alta inversión, presión operativa y advertencias del Gobierno sobre la sostenibilidad futura
La Junta Ordinaria de Accionistas 2026 de Codelco instaló un punto de inflexión en la discusión sobre el futuro de la principal empresa minera del país, en un escenario donde el desempeño operativo y financiero vuelve al centro del debate público y donde su rol estratégico en la economía chilena es objeto de revisión.
Durante la instancia, el presidente del directorio, Máximo Pacheco, defendió el desempeño de la estatal tras el valle productivo registrado en 2023 y buscó reposicionar el relato de la compañía. En ese marco, planteó de forma directa que “Codelco no está en crisis y los datos demuestran que sigue siendo el mejor negocio para Chile”, una definición que apunta a cerrar el debate sobre la viabilidad estructural de la empresa y reforzar su papel en las finanzas públicas.
Producción y horizonte al 2030
Uno de los focos centrales fue la evolución productiva de la compañía, que en 2025 alcanzó 1,33 millones de toneladas de cobre propio y cerca de 1,44 millones considerando participaciones, cifras que reflejan una fase de recuperación en un escenario marcado por el envejecimiento de los yacimientos y la caída de las leyes.
En esa línea, Pacheco explicó que el balance responde a una corporación en transición, señalando que la compañía avanza con un horizonte productivo transparente y en fase de estabilización, proyectando recuperar una producción total de 1,7 millones de toneladas hacia 2030 como parte de su estrategia de largo plazo.
Inversión, ejecución y presión financiera
El segundo eje abordado fue la inversión, donde la estatal ha desplegado uno de los mayores esfuerzos de su historia reciente. Entre 2022 y 2025, la compañía sostuvo un promedio anual cercano a US$ 4.300 millones, con un peak superior a US$ 5.000 millones en 2025, reflejando el peso de su cartera estructural.
En ese marco, el presidente del directorio reconoció que la empresa recibió una cartera tensionada, señalando que los proyectos enfrentaron inicios tardíos y una ejecución simultánea al límite del mercado, pero que hoy existe una planificación más realista, con cronogramas ajustados y mayor control de gestión.
En materia financiera, la compañía destacó un Ebitda de US$ 6.670 millones en 2025, equivalente a una generación de caja de US$ 18 millones diarios. En esa línea, Pacheco subrayó que estas cifras reflejan la capacidad de la estatal para generar recursos de manera sostenida, reforzando su aporte histórico al Fisco y su rol estructural en la economía chilena.
Estrategia en minerales críticos y alerta del Gobierno
Más allá de los resultados, la presentación evidenció un cambio en la estrategia de crecimiento, con foco en minerales críticos como el litio y el desarrollo de asociaciones con actores globales. En ese marco, Pacheco planteó que la minería forma parte de la geopolítica global, advirtiendo que producir minerales críticos implica una responsabilidad estratégica para el país.
El tono de la presentación contrastó con la mirada del Ministerio de Hacienda, que introdujo una señal de cautela sobre la trayectoria futura de la empresa.
Desde el Ejecutivo se planteó que el aumento de la inversión y la caída de la producción abren interrogantes, instalando una preocupación sobre la sostenibilidad del modelo en el mediano plazo y generando un contrapunto frente al optimismo del directorio.
Este cruce de visiones vuelve a posicionar a Codelco en el centro del debate económico del país, donde su desempeño futuro será determinante para sostener su rol estratégico en un entorno marcado por exigencias operacionales, presión financiera y cambios en la industria global.

