En un sector históricamente masculinizado como la minería, la certificación de competencias laborales ha facilitado el acceso de mujeres a puestos técnicos y operativos, contribuyendo a un cambio progresivo en la industria. Este mecanismo, impulsado por ChileValora y entidades acreditadas, permite validar conocimientos adquiridos por experiencia, sin requerir necesariamente estudios formales.
De acuerdo con cifras de ChileValora, la participación femenina en procesos de certificación laboral alcanza en promedio un 36%, lo que refleja la existencia de una brecha de género, pero también evidencia un aumento sostenido en los últimos años. Entre 2014 y 2017, por ejemplo, se observó un crecimiento constante en la evaluación de mujeres en distintos oficios mineros.
Perfiles técnicos en crecimiento
La experiencia de MG Certifica, organismo acreditado en evaluación y certificación, confirma que la presencia femenina es especialmente relevante en perfiles técnicos operativos, lo que muestra un avance en áreas que tradicionalmente habían estado cerradas a la participación de mujeres.
“Uno de los principales desafíos para las mujeres es atreverse a participar. Muchas veces no es la evaluación en sí lo que detiene su avance, sino el primer paso; implica romper barreras personales y culturales”, afirma Carolina García-Huidobro, gerente técnica de MG Certifica.
Si bien la información estadística agrupa la minería en divisiones amplias, dificultando identificar con precisión los subsectores con mayor participación certificada, la tendencia evidencia un crecimiento sostenido. Para García-Huidobro, la certificación de competencias laborales refuerza la necesidad de políticas inclusivas y de mecanismos objetivos de evaluación para consolidar este proceso.
Proyecciones y metas para la inclusión
Desde MG Certifica señalan que, junto con la certificación, existen otras herramientas que permiten avanzar en inclusión laboral femenina, como becas, programas de formación de aprendices y mayor difusión de oportunidades.
Las proyecciones son optimistas. Si bien la meta inicial de la agenda nacional de género en minería era alcanzar un 10% de participación femenina, las estimaciones actuales elevan la expectativa a un 25% en los próximos años.
“La certificación de competencias no solo mejora la empleabilidad de las mujeres, sino que también contribuye al desarrollo de una minería más inclusiva, productiva y diversa. Es una herramienta concreta para avanzar hacia una industria más equitativa”, concluye la ejecutiva.
La minería chilena enfrenta así un proceso de transformación en el que la certificación laboral no solo representa un mecanismo de validación técnica, sino también una vía para reducir brechas de género y fomentar una industria más competitiva y diversa.

