El programa permitió apalancar más de $151 millones en fondos públicos y privados, apoyar 166 postulaciones a financiamiento y generar 164 empleos formales, posicionando a la iniciativa como un instrumento efectivo de dinamización económica territorial en el Biobío.
Con resultados que superaron ampliamente las metas proyectadas, los Centros de Emprendimiento Colbún (CEC) de Angostura y Coronel cerraron el año 2025 consolidándose como un actor estratégico en el fortalecimiento del ecosistema emprendedor regional, con impacto directo en las comunas de Coronel, Santa Bárbara, Quilaco, Antuco y Quilleco.
Durante el período, ambos centros lograron graduar a 234 emprendedores y emprendedoras, lo que representa un 275% de cumplimiento de la meta anual, a través de más de ocho programas formativos y de financiamiento orientados a la profesionalización, formalización y crecimiento sostenible de los negocios locales.
“Para Colbún, el desarrollo económico local es parte esencial de nuestra forma de relacionarnos con los territorios donde realizamos nuestras operaciones. Los resultados de 2025 demuestran que, cuando se combinan formación, acompañamiento técnico y acceso a financiamiento, es posible generar impacto económico real, empleo formal y negocios más sostenibles en el tiempo”, destacó Gonzalo González, especialista senior de Comunidades de Colbún en Biobío.
Apalancamiento de recursos y acceso a financiamiento
Uno de los principales hitos económicos del año fue el apalancamiento de $151.000.000 en fondos públicos y privados, superando en un 146,5% la meta proyectada. Este resultado se logró gracias al acompañamiento técnico del CEC, que asesoró 166 postulaciones a instrumentos de financiamiento, facilitando el acceso de emprendedores locales a recursos tradicionalmente difíciles de obtener.
“Nuestro foco ha sido eliminar barreras de entrada al financiamiento y fortalecer las capacidades de gestión de los emprendedores. No se trata solo de postular a fondos, sino de preparar negocios viables, con modelos claros y proyección económica”, señaló Marcelo Díaz Bowen, director ejecutivo del Centro de Emprendimiento Colbún (CEC).
Ventas, empleo formal y sectores estratégicos
El impacto del trabajo desarrollado también se reflejó en indicadores económicos concretos. El 75,6% de los emprendimientos apoyados declaró un aumento en sus ventas mensuales, superando las proyecciones iniciales, y permitió la generación de 164 empleos formales, quintuplicando la meta anual establecida.
“El crecimiento en ventas y empleo confirma que la intervención del CEC no es solo formativa, sino que tiene efectos reales en la productividad y en la calidad del empleo local”, agregó Díaz, subrayando el impacto en sectores como turismo, gastronomía y servicios, clave para la diversificación productiva del Biobío.
Formalización y encadenamientos productivos
La formalización empresarial fue otro eje central del trabajo 2025. A través de distintos programas y concursos, el CEC apoyó directamente la formalización de 23 nuevos negocios, integrando el cumplimiento normativo como condición habilitante para acceder a financiamiento y nuevos mercados.
“La formalización es clave para el crecimiento. Un negocio formal puede vender más, contratar, acceder a fondos y proyectarse. Por eso la incorporamos como un pilar transversal en todos nuestros programas”, explicó el director ejecutivo del CEC.
El impacto territorial se vio reforzado además por el fortalecimiento de encadenamientos productivos locales y una estrategia de difusión que permitió alcanzar una valorización en medios superior a los $151 millones, posicionando a los emprendedores del territorio en medios regionales y nacionales.
“Estos resultados reafirman nuestro compromiso de largo plazo con las comunidades, impulsando un desarrollo económico colaborativo, descentralizado y con foco en las personas”, concluyó Díaz.

