La iniciativa considera la distribución de 20 mil fardos de pasto en distintas comunidades del Alto El Loa, en un contexto marcado por restricciones de acceso, menor disponibilidad de forraje y mayores dificultades logísticas para la mantención de la actividad ganadera.
Codelco inició la entrega de 20 mil fardos de pasto a comunidades ganaderas del Alto El Loa, en el interior de Calama, como parte de un operativo de apoyo frente a las condiciones climáticas asociadas al invierno altiplánico. La medida busca enfrentar los efectos de las lluvias estivales, las heladas y los cortes de camino que impactan directamente el acceso a zonas de pastoreo y la disponibilidad de forraje.
Por cuarto año consecutivo, la estatal desplegó esta iniciativa en coordinación con comunidades indígenas y organizaciones locales, en un escenario marcado por restricciones logísticas y productivas durante la temporada estival en la zona cordillerana de la Región de Antofagasta. El operativo considera la distribución del alimento en distintas localidades del sector, con foco en sostener una actividad clave para la subsistencia de las familias.
Impacto del invierno altiplánico en la ganadería del Alto El Loa
Las lluvias estivales y las heladas han reducido la capacidad de producción local de forraje y dificultado el desplazamiento de los animales, generando mayores costos y riesgos para los ganaderos. En ese contexto, desde Codelco explican que la continuidad de este apoyo responde a un trabajo sostenido en el territorio. “Frente a este escenario, como empresa hemos mantenido un trabajo sostenido de apoyo, concretando por cuarto año consecutivo la entrega de alimento para el ganado, en coordinación con comunidades indígenas y organizaciones locales”, manifestó Rodolfo Bickell, director de Asuntos Comunitarios de las Operaciones Norte de Codelco.
Desde las propias comunidades, el impacto de las condiciones climáticas se refleja en las dificultades de conectividad y abastecimiento, especialmente durante los meses de mayor afectación. “Ya estamos viviendo el invierno altiplánico, donde se cortan caminos y el acceso se restringe mucho más. Y este importante apoyo para la gente, sobre todo para los adultos mayores que hoy día están en el territorio, ayuda mucho, ayuda bastante”, señaló Ernesto Galleguillos, consejero nacional atacameño de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena, Conadi, y habitante de Chiu-Chiu.
La magnitud de la actividad ganadera en la zona explica la relevancia de asegurar el suministro de forraje, considerando la cantidad de animales que dependen de estas condiciones. “En la localidad hay familias con diferentes proporciones de animales y tenemos aproximadamente, solamente entre caprinos y ovinos, un global de 3.000 cabezas de ganado”, explicó Guillermo Romero, presidente de la Comunidad Indígena San Francisco de Chiu-Chiu.
Distribución de forraje y coordinación con comunidades locales
Las heladas también han afectado la producción local de pasto, reduciendo las posibilidades de cosecha oportuna, lo que incrementa la dependencia de apoyos externos durante el periodo crítico. “Tenemos este último tiempo muchas heladas y nuestras hortalizas han pasado tiempos de frío, de helada, y al menos el pasto no se ha alcanzado a cosechar en su tiempo. Entonces toda ayuda se agradece porque cuesta criar nuestros animales”, comentó Richard Colque, presidente de la Junta de Vecinos N°24 de Chiu-Chiu.
En localidades más apartadas, los problemas se ven agravados por factores adicionales que inciden en el manejo del ganado, como las dificultades para el resguardo de los animales. “El puma nos tiene encerrados a nuestros animales, eso causa un daño muy grave a la comunidad porque el consumo de pasto es alto. Así que esto es una gran ayuda que agradecemos”, indicó Leonardo Yufla, presidente de la Comunidad Indígena de Toconce.
Desde la Mesa Ganadera de la Región de Antofagasta, las comunidades subrayan la importancia del apoyo en momentos de mayor restricción territorial, cuando las condiciones impiden el pastoreo habitual. En la misma línea, Magaly Bartolo, representante de la Comunidad Indígena de Toconce en esa instancia, destacó que “es súper importante que nos ayuden en estos tiempos de lluvia, cuando no podemos sacar a los animales a pastar”.
La entrega de forraje se enmarca en un enfoque preventivo orientado a mitigar los efectos del invierno altiplánico, resguardando una actividad productiva que cumple un rol central en la subsistencia y en la identidad cultural de las comunidades del Alto El Loa.

