La iniciativa se vincula a la nueva subestación seccionadora La Yesera 110 kV, aprobada como proyecto urgente de transmisión, y busca asegurar la operación eléctrica de la faena ubicada en la Región de Coquimbo
La Sociedad Punta del Cobre (Pucobre) solicitó al Coordinador Eléctrico Nacional orientación para implementar un Centro de Control (CC) propio asociado al proyecto “Nueva subestación Seccionadora La Yesera 110 kV”, infraestructura diseñada para abastecer los consumos eléctricos del proyecto minero El Espino, en la Región de Coquimbo.
La obra fue aprobada en 2024 bajo el marco del artículo 102, que regula los proyectos urgentes de transmisión, mecanismo que permite avanzar en este tipo de iniciativas sin esperar los planes de expansión del sistema. En ese contexto, la compañía busca ahora definir el procedimiento, las condiciones y las características técnicas necesarias para operar su propia sala de control en coordinación con el sistema eléctrico nacional.
Un Centro de Control para operar en coordinación con el sistema
En su presentación al Coordinador, la empresa explicó que, como estrategia para la gestión de sus instalaciones, desea implementar un Centro de Control propio que permita establecer comunicaciones directas con el Centro de Despacho y Control (CDC) del Coordinador Eléctrico Nacional. El objetivo es asegurar una integración operativa adecuada de la subestación al sistema, cumpliendo con los estándares técnicos y regulatorios vigentes.
Desde el punto de vista institucional, la solicitud busca clarificar los requisitos operativos y tecnológicos que deben cumplirse para este tipo de esquemas, en un contexto donde la operación coordinada de instalaciones privadas con el sistema eléctrico nacional es clave para la seguridad y continuidad del suministro.
Proyecto El Espino y demanda eléctrica proyectada
El proyecto minero El Espino se ubica a 35 kilómetros al norte de Illapel y corresponde a una iniciativa de rajo abierto orientada a la producción de concentrado de cobre y oro. La inversión estimada alcanza los US$700 millones, con una producción anual proyectada de 26.000 toneladas de cobre y 13.000 onzas de oro.
Para su operación, la iniciativa contempla una infraestructura eléctrica diseñada para cubrir una demanda de 25 MW a partir de 2027, lo que explica la relevancia estratégica de la nueva subestación y de los sistemas de control asociados para asegurar la continuidad y confiabilidad del suministro.
Transmisión urgente y coordinación operativa
La aprobación de la subestación bajo el régimen de proyectos urgentes de transmisión refleja la necesidad de anticipar infraestructura crítica para viabilizar proyectos productivos en plazos acotados. En ese marco, la definición de un Centro de Control propio introduce un componente adicional de coordinación técnica con el sistema eléctrico nacional, que debe ajustarse a los protocolos del Coordinador Eléctrico.
Más allá del caso específico, la solicitud de Pucobre ilustra cómo los proyectos mineros de gran escala están incorporando cada vez más tempranamente las exigencias de integración eléctrica, operación en tiempo real y cumplimiento regulatorio, en un escenario donde la seguridad y estabilidad del sistema son variables centrales para el desarrollo productivo en los territorios.

