El Country Holding Officer de ABB en Chile y Perú analiza cómo la minería puede acelerar su transformación sostenible mediante electrificación, automatización, eficiencia energética, trazabilidad, gestión hídrica y mayor vínculo con los territorios
Por Richard Andrade C.
La minería chilena atraviesa una etapa en que su liderazgo global ya no dependerá únicamente de la capacidad productiva, sino también de cómo logra responder a exigencias crecientes en sostenibilidad, eficiencia y legitimidad territorial. La demanda por minerales críticos, el avance de la transición energética y la presión de mercados internacionales están empujando a la industria a demostrar que puede producir con menor impacto, mayor trazabilidad y operaciones más resilientes.
La adhesión de ABB en Chile al Pacto Global de las Naciones Unidas se inserta en ese proceso, reforzando una agenda que cruza electrificación, automatización, digitalización, equidad y ética corporativa. Para sectores intensivos como minería, energía y automatización industrial, el desafío es convertir esos compromisos en resultados concretos: reducir emisiones, optimizar recursos, mejorar continuidad operacional, anticipar fallas y tomar decisiones con datos confiables.
En entrevista con Territoriominero.cl, Martín Castellucci, Country Holding Officer de ABB en Chile y Perú, analiza cómo pasar de la ambición sostenible a la ejecución operacional. Su mirada vincula eficiencia energética, inteligencia artificial, gestión hídrica, trazabilidad y relacionamiento comunitario como piezas de una misma transformación industrial, donde la tecnología debe habilitar una minería más limpia, competitiva y conectada con los territorios.
ABB en Chile acaba de integrarse al Pacto Global ONU, una señal relevante en medio de las crecientes exigencias ambientales y sociales para la industria. ¿Cómo esperan traducir este compromiso en acciones medibles dentro de sectores intensivos como minería, energía y automatización industrial?
Para ABB, la adhesión al Pacto Global ONU es una forma de acelerar una agenda que ya venimos impulsando en Chile: eficiencia energética, electrificación, automatización, digitalización, equidad y ética corporativa. Lo estamos traduciendo en una hoja de ruta local con tres focos: ser un socio líder en valor sostenible para nuestros clientes, fortalecer nuestra propia gestión interna y desarrollar una cultura de talento diverso e inclusivo.
En sectores como minería, energía e industria, esto significa ayudar a nuestros clientes a optimizar recursos, reducir emisiones, mejorar continuidad operacional y tomar decisiones con datos.
Chile avanza hacia una minería más electrificada, digital y baja en emisiones, aunque todavía existen brechas tecnológicas importantes. Desde la mirada de ABB, ¿qué desafíos están frenando una transformación industrial realmente sostenible en el país?
El principal desafío es pasar de la ambición a la ejecución operacional. Chile tiene una minería cada vez más demandante en energía, agua y tecnología: Cochilco proyecta que el consumo eléctrico de la minería del cobre crecerá desde 26,9 TWh en 2024 a 32,5 TWh en 2034.
Por eso, no basta con incorporar energías renovables; hay que electrificar procesos, digitalizar activos, automatizar decisiones y medir en tiempo real. ABB puede aportar justamente en esa brecha, con tecnologías que permiten reducir pérdidas, anticipar fallas, aumentar eficiencia y hacer más resiliente la operación industrial.
Valor compartido, comunidades y proveedores locales
Hoy la sostenibilidad ya no solo se mide por reducción de emisiones, sino también por la capacidad de las compañías para generar valor compartido en los territorios. ¿Cómo proyecta ABB fortalecer su vínculo con comunidades, proveedores locales y ecosistemas ligados a la minería y la energía?
La sostenibilidad tiene que generar valor compartido. En minería y energía, eso implica trabajar con clientes, proveedores, academia, comunidades y ecosistemas locales para transferir capacidades, impulsar talento técnico y acercar tecnologías que mejoren productividad, seguridad y desempeño ambiental, queremos seguir impulsando oportunidades concretas para las comunidades y cadena de valor donde ABB está presente.
Nuestra incorporación al Pacto Global refuerza esa mirada colaborativa: queremos aportar conocimiento en eficiencia energética, digitalización, inteligencia artificial, equidad y diversidad, ámbitos donde ABB ya viene desarrollando experiencia en Chile.
En distintos foros, ejecutivos de ABB han advertido que existe una distancia entre los compromisos de sostenibilidad y la operación diaria de las industrias. ¿Qué cambios culturales y tecnológicos creen que aún faltan para que la descarbonización deje de ser solo un objetivo corporativo?
Falta integrar la sostenibilidad al día a día de la operación. Muchas veces las metas existen a nivel corporativo, pero no siempre bajan al mantenimiento, la planificación energética, la compra de equipos, la gestión de activos o la toma de decisiones en terreno.
El cambio cultural es entender que eficiencia, seguridad, productividad y sostenibilidad son parte de la misma conversación. Y el cambio tecnológico es contar con datos confiables, monitoreo remoto, automatización, inteligencia artificial y sistemas eléctricos más flexibles.
A nivel global, ABB reportó una reducción de 79% en sus emisiones de alcance 1 y 2 en 2025 versus su línea base 2019, lo que muestra que estos compromisos deben gestionarse con metas, tecnología y seguimiento.
Trazabilidad, resiliencia y licencia social minera
La transición energética también está abriendo discusiones sobre resiliencia operacional, trazabilidad y licencia social para operar. ¿Cómo visualiza ABB el futuro de la minería chilena frente a estas nuevas exigencias internacionales y qué oportunidades identifica para posicionar a Chile como referente regional en industria sostenible?
Vemos a la minería chilena frente a una oportunidad histórica: no solo producir los minerales críticos que el mundo necesita para la transición energética, sino demostrar que esa producción puede ser más limpia, trazable, eficiente y socialmente sostenible. La demanda global por cobre seguirá creciendo, y las energías renovables requieren cerca de cinco veces más cobre que las tecnologías convencionales.
Chile puede posicionarse como referente regional si logra combinar electrificación, automatización, eficiencia energética, gestión hídrica, trazabilidad y relacionamiento territorial. Desde ABB queremos ser un socio tecnológico en ese camino, ayudando a habilitar operaciones mineras más resilientes, bajas en emisiones y preparadas para responder a estándares internacionales cada vez más exigentes.
Minería chilena: de la ambición sostenible a la ejecución operacional
La conversación con Martín Castellucci deja una señal clara: el futuro de la industria minera chilena no dependerá solo de sumar energías renovables o declarar compromisos ambientales, sino de integrar la sostenibilidad en el corazón de la operación. Para lograrlo, la eficiencia energética, la automatización, la digitalización de activos, la inteligencia artificial y la gestión de datos deberán convertirse en herramientas cotidianas de productividad, seguridad y resiliencia.
Ese cambio también exige una mirada más amplia sobre el valor que genera la minería en los territorios. Si Chile busca consolidarse como referente regional en minerales críticos, cobre y transición energética, deberá combinar tecnología, trazabilidad, gestión hídrica y vínculo comunitario en una hoja de ruta medible.
En ese camino, ABB busca posicionarse como un socio tecnológico para habilitar operaciones más limpias, eficientes y preparadas para responder a estándares internacionales cada vez más exigentes.

