Compañía Minera Lomas Bayas implementó la instalación de tres planos aluvionales en Baquedano, marcando un hito en la prevención de riesgos climáticos y la seguridad comunitaria. Esta acción surgió del diálogo con vecinos y entrega información clara y científica para enfrentar eventos extremos.
El proyecto se enmarca en los resultados del Estudio de Riesgo Aluvional Etapa 1, elaborado por el geógrafo e hidrólogo Jorge Van Den Bosch Fernández, de Natural Risk Consultores, y contempla análisis técnicos avanzados para planificar zonas seguras.
“Baquedano hoy cuenta con la herramienta más moderna del país. Este plano es un teatro de operaciones donde las personas pueden visualizar con precisión qué ocurriría en caso de aluvión”, señaló Jorge Van Den Bosch.
Trabajo colaborativo y proyección territorial
La iniciativa fue posible gracias a la colaboración con la Municipalidad de Sierra Gorda, que facilitó espacios públicos para instalar los planos. Con una inversión de $15 millones, el proyecto incluyó estudios hidrometeorológicos, fotogrametría con dron geodésico y análisis morfométrico.
“Este plano nos permitirá urbanizar y planificar de manera segura el crecimiento de Baquedano, protegiendo la vida de sus habitantes. La información está disponible en línea y en plazas de alta concurrencia”, indicó Adriana Rivera, alcaldesa de Sierra Gorda.
Vecinos y dirigentes sociales también destacaron el aporte. “Esta herramienta surgió de la mesa de trabajo con Lomas Bayas. Usamos la mejor tecnología disponible y hoy somos pioneros en Chile con este tipo de plano”, comentó Valeska Leyton, pobladora de Baquedano.
A raíz del éxito de la primera etapa, se solicitó extender el estudio hacia Sierra Gorda, conformando la Etapa 2, que incluirá tres hoyas hidrográficas y antecedentes históricos como el aluvión de 1991.
Antecedentes técnicos y compromiso de la minería responsable
El proyecto se basa en estudios que evidencian la recurrencia de eventos aluvionales asociados al fenómeno El Niño. El evento más significativo ocurrió el 18 de junio de 1991, con 17,5 mm de lluvia en Baquedano, generando aluviones que alcanzaron Antofagasta.
La modelación computacional permitió visualizar el comportamiento de flujos aluvionales en zonas urbanas, aportando información clave para la planificación territorial.
“Este estudio responde nuestro compromiso con la seguridad y bienestar de las comunidades. Fue desarrollado con especialistas de primer nivel y tecnología avanzada. Cuando la comunidad conoce los riesgos y las rutas de evacuación, construimos un territorio verdaderamente resiliente”, concluyó Jorge Sáenz-Diez, gerente general de Minera Lomas Bayas.


