El Liceo Bicentenario Minero Juan Pablo II de Alto Hospicio obtuvo el primer lugar nacional en la IX Olimpiada de Matemática organizada por SNA Educa, consolidándose como referente de la educación técnico profesional en Chile.
El logro fue posible gracias al modelo de coadministración público-privada que une al SLEP Iquique, Fundación Collahuasi y SNA Educa, alianza que ha fortalecido la formación científica y técnica de cientos de jóvenes en la Región de Tarapacá.
La competencia, realizada en el Liceo Agrícola El Huertón en la Región del Biobío, reunió a veinte establecimientos técnico-profesionales del país. La comitiva del liceo fue integrada por Daniel García, Carlos Zubieta, Patricio Ponce, Matías Mamani, Mirko Ruiz e Ignacio Humeres, acompañados por el profesor guía Emanuel Pereira.
“Este logro es resultado de la constancia y entusiasmo de nuestros estudiantes, quienes asumieron este desafío con compromiso y una gran disposición para aprender. Fue una experiencia que les permitió fortalecer sus conocimientos, desarrollar el trabajo en equipo y representar a la región con orgullo”, destacó el docente Pereira, subrayando el rol de las alianzas estratégicas que han permitido mejorar la calidad educativa.
El aporte de Fundación Collahuasi a la educación técnico profesional
Desde 2018, Fundación Collahuasi ha desempeñado un papel central en el fortalecimiento del Liceo Bicentenario Minero Juan Pablo II, acompañando la gestión pedagógica, la capacitación docente y el desarrollo de proyectos educativos que vinculan el aprendizaje con la industria minera.
Este trabajo conjunto ha permitido mejorar los indicadores académicos, generar espacios de innovación educativa y promover el interés por las áreas STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemática).
“Nos llena de orgullo ver cómo nuestros alumnos demuestran su talento en instancias nacionales, poniendo en práctica los conocimientos adquiridos. Este primer lugar reafirma que cuando la educación se construye con convicción, alianzas sólidas y apoyo de la industria, es posible alcanzar resultados de excelencia”, señaló la directora del establecimiento, Goighet Andrade.
En ediciones anteriores, el Liceo Minero Juan Pablo II también había alcanzado posiciones destacadas —primer lugar en 2018, segundo en 2024 y tercero en 2023—, lo que evidencia una trayectoria constante de alto rendimiento.
“El apoyo de Collahuasi ha sido clave para sostener una educación técnico profesional moderna y de calidad. La vinculación con la minería real, con sus desafíos tecnológicos y sostenibles, permite a los estudiantes comprender el valor del conocimiento aplicado al desarrollo regional”, agregó Andrade.
Modelo público-privado que transforma comunidades educativas
El modelo de coadministración entre el Estado, el sector privado y la educación técnica ha demostrado ser una herramienta efectiva para mejorar la calidad del aprendizaje en zonas del norte de Chile. En el caso del Liceo Juan Pablo II, este enfoque ha fortalecido la infraestructura, la gestión docente y la incorporación de metodologías innovadoras que preparan a los estudiantes para los desafíos de la industria minera del futuro.
“Desde Fundación Collahuasi promovemos una educación que forme personas íntegras, con competencias técnicas, valores y compromiso con su territorio. El talento que hoy se reconoce en esta olimpiada refleja años de trabajo conjunto con la comunidad educativa y con las instituciones públicas que comparten nuestra visión de desarrollo sostenible”, destacaron desde la fundación.
El reconocimiento obtenido en la IX Olimpiada de Matemática SNA Educa se convierte en un hito para Tarapacá, al evidenciar que la inversión sostenida en educación técnica puede generar capital humano calificado y oportunidades reales para las nuevas generaciones.
Educación y minería: alianza estratégica para el desarrollo regional
El Liceo Bicentenario Minero Juan Pablo II se ha transformado en un punto de encuentro entre la educación, la minería y la comunidad, donde el conocimiento científico y técnico se vincula con los desafíos de la sostenibilidad y la innovación productiva.
El logro alcanzado en esta competencia nacional no solo reconoce el desempeño académico de sus estudiantes, sino también el impacto social de una alianza que combina formación técnica, apoyo empresarial y compromiso público.
Con este nuevo hito, el establecimiento reafirma su propósito de impulsar la educación técnico profesional como motor de desarrollo para Tarapacá y el norte de Chile, demostrando que la colaboración entre la industria minera y la educación es una vía efectiva para el progreso territorial.

