La “Gira Minera 2025” llegó hasta el Complejo Metalúrgico Altonorte, donde 18 alumnos de Ingeniería Civil de Minas de la Universidad de Chile conocieron de primera mano el funcionamiento de una fundición de cobre y las innovaciones aplicadas para mejorar la eficiencia operativa y ambiental.
El recorrido técnico permitió a los estudiantes entender cómo la industria minera está avanzando hacia procesos más sostenibles, combinando productividad, innovación y compromiso territorial.
Durante la jornada, fueron guiados por Karen Méndez y Maricela Barraza, profesionales del área de Excelencia Operacional, quienes explicaron en detalle las distintas etapas del proceso metalúrgico.
“Los futuros ingenieros pudieron ver cómo tratamos minerales complejos con altos estándares de seguridad, eficiencia y excelencia operativa. Esta experiencia los acerca a la realidad de una operación industrial moderna y responsable”, destacó Karen Méndez, profesional del área de Excelencia Operacional de Altonorte.
Innovación metalúrgica y gestión ambiental en terreno
La visita comenzó en la nave de fundición, para luego continuar en la planta de tratamiento de escorias, donde los jóvenes conocieron el proyecto de enfriamiento controlado de escoria en ollas, una innovación pionera en Chile.
Este sistema, explicaron los representantes de Altonorte, reduce el consumo de agua en el proceso y aumenta la recuperación metalúrgica, mejorando así la eficiencia del uso de recursos y la trazabilidad ambiental.
Posteriormente, los alumnos recorrieron el reactor y las plantas de ácido, finalizando en las ruedas de moldeo, donde presenciaron la obtención de los ánodos de cobre, producto final del proceso.
“Este tipo de iniciativas nos permite mostrar cómo la minería se transforma constantemente para enfrentar los desafíos de sostenibilidad”, señaló Maricela Barraza, destacando que la innovación “es clave para lograr operaciones más limpias y responsables con el entorno”.
Formación técnica con sentido territorial
Para el profesor Leandro Voisin, director del Departamento de Ingeniería de Minas de la Universidad de Chile, la experiencia permitió a los estudiantes comprender la relevancia de las fundiciones en el contexto nacional, donde solo cinco de ellas permanecen activas.
“Altonorte es la única fundición incluida en nuestra gira.Nos ayuda a entender los desafíos tecnológicos y operacionales, pero también el compromiso con una minería segura, responsable e inclusiva con las comunidades”, señaló Voisin.
De igual forma, Oliver Pacherres, presidente del Centro de Alumnos de Ingeniería Civil de Minas, valoró la oportunidad de conectar la teoría con la práctica.
“Nos llevamos una gran impresión de Altonorte.No sabíamos que tenía un modelo de negocio tan circular.
Para nosotros, que tenemos mención en metalurgia extractiva, esta experiencia es clave para visualizar futuros campos laborales”, comentó.
Vinculación con la educación y desarrollo regional
El Complejo Metalúrgico Altonorte mantiene durante todo el año un programa de visitas técnicas que busca acercar su quehacer a estudiantes universitarios, técnicos y escolares. Esta estrategia, alineada con la Política de Desempeño Social de Glencore, promueve la formación de capital humano local y fortalece la conexión entre la industria y los territorios.
De esta manera, la fundición no solo refuerza su compromiso con la educación y la sostenibilidad, sino que también contribuye al desarrollo de la Región de Antofagasta a través del conocimiento, la innovación y la formación de nuevas generaciones para la minería del futuro.

