Por Dr. Manuel Viera Flores, Presidente de la Cámara Minera de Chile
La minería chilena siempre ha sido ganadora. A pesar de todas las complicaciones que enfrenta, ha logrado salir adelante. Entre los problemas y riesgos se encuentran la permisología y la baja ley de los yacimientos, que impactan directamente en los costos y la competitividad del sector minero chileno. La dependencia del petróleo, la excesiva burocracia estatal y el aumento del 400% en patentes mineras sin análisis adecuado profundizan estos desafíos, afectando especialmente a la pequeña minería y su continuidad.
Por tal motivo, es imperativo designar a nuestras autoridades en ENAMI y SERNAGEOMIN, pensando en personas que sean altamente competentes y con sólido conocimiento del sector. La necesidad de contar con liderazgo técnico en instituciones clave del ecosistema minero, junto con equipos de alto desempeño para gestionar los recursos minerales de Chile, resulta fundamental para enfrentar los desafíos actuales.
¿Pero cómo se logra esto en el mundo de la Inteligencia artificial? “Creemos que la IA no cambiara lo que hacemos sino como lo hacemos”
La confianza es un factor relevante para fortalecer el trabajo en equipo con metas claras y responsabilidades, así como tener un propósito compartido entre el Ministerio de Minería y todas las instituciones relacionadas. La incorporación de inteligencia artificial en la gestión minera y regulatoria, junto con la eficacia organizacional para modernizar instituciones como ENAMI y SERNAGEOMIN, son elementos clave para avanzar.
¡Pero Chile no puede esperar más! Ahora que está comenzando un nuevo gobierno, no podemos desaprovechar el desarrollo y crecimiento de nuestra minería. La urgencia de reclasificar la pequeña y mediana minería para enfrentar nuevas condiciones productivas, junto con la necesidad de políticas públicas que permitan sostener el crecimiento del sector, marcan el eje de las propuestas.
- Designar nuevas autoridades del SERNAGEOMIN y ENAMI, competentes y que conozcan el sector, ojalá sin la amistocracia y la politocracia existente.
- ¿El petróleo desnudó una vulnerabilidad que afecta a toda la cadena productiva y a la sociedad? ¿Dónde están nuestros legisladores que no ven esto?
- La pequeña minería está en peligro de desaparecer, producto de malas políticas públicas y el aumento del 400% en patentes mineras. Hoy existen remates de propiedades de pequeños mineros por no poder pagar patentes. Esto pasa por ignorancia de autoridades de esa época.
- Falta de nuevos proyectos para aprovechar el boom de altos precios.
- Insistimos en industrializar nuestras riquezas minerales, único camino.
- Respecto al litio, derogar artículos 7, 8 y 9 del Código de Minería para desarrollarlo con inversión privada o alianza público-privada.
- Reclasificar a la pequeña minería desde 5.000 tpm hacia 20.000 tpm, con ello se lograría enfrentar las bajas leyes de los yacimientos que requieren mover más material y eso aumenta los costos, así se puede fomentar la pequeña minería.
- Modernizar a la ENAMI para que pueda comprar y comercializar más minerales como la plata, hierro, tierras raras, molibdeno, cobalto, entre otros.
- Modernizar al SERNAGEOMIN mediante tecnología de IA y automatización de sus procesos, es demasiado importante su rol para que se quede atrás en su función de fiscalizador.
- La estrechez del recurso hídrico requiere planificar las plantas desaladoras, sobre todo el boom que se viene de los grandes proyectos de Argentina y que demandarán gran cantidad de agua de mar del Pacífico.
- Generar una política nacional de las tierras raras y ENAMI con su rol de fomento y desarrollo.
- El renio y su falta de gobernanza, siendo Chile el primer productor de renio del mundo.
- Fomentar la agrominería, es decir, a las comunidades cercanas a yacimientos y faenas mineras, enseñarles y capacitarlos en producir hortalizas, frutos, paltas, papas, pistachos, etc., con ello no solo es una responsabilidad social empresarial, sino que se cumple el concepto de valor compartido con las comunidades.
- Generar una política de fundiciones de cobre, hierro y oro/plata, con ello se tendría claro como país si exportamos solo concentrados y le damos mayor valor agregado.
Con el debido respeto, la Cámara Minera de Chile hace un llamado a las nuevas autoridades a mirar a la minería como el foco central del crecimiento, apoyándola con políticas claras y, sobre todo, evitando las excesivas reformas tributarias.
La minería como eje del desarrollo económico de Chile requiere estabilidad y reglas claras, y aprovechar el ciclo de altos precios de los metales es clave para el futuro productivo del país.
“Sostenibilidad y eficiencia: construyendo un futuro mejor juntos”.
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