En la plaza de Chiu-Chiu, al ritmo de zampoñas y bombos, la agrupación folclórica Pat’ta Hoiri celebró su regreso a los escenarios tras ocho años de ausencia. El reencuentro, apoyado por Codelco Operaciones Norte, reunió a la comunidad en torno a la música, la danza y la memoria colectiva del territorio.
Durante dos horas, vecinos, estudiantes y exintegrantes acompañaron a los músicos y bailarines de esta agrupación creada hace casi tres décadas al alero de la Escuela San Francisco, en una jornada que reafirmó su papel como referente cultural del norte de Chile.
El asesor senior de Asuntos Comunitarios de Codelco, Héctor Cortés, destacó el valor de la iniciativa:
“Hoy pudimos ver algo muy hermoso de parte de la comunidad, que disfruta de su cultura y la transmite de generación en generación. Codelco siempre estará encantado de apoyar este tipo de iniciativas que fortalecen el vínculo entre las personas y su territorio”.
Una alianza que fortalece identidad, educación y pertenencia
Pat’ta Hoiri nació en la década de los noventa impulsada por los docentes Juan Rojas Maffet y Mónica Espinosa Fernández, con el objetivo de unir educación y arte como herramientas de desarrollo integral. Desde entonces, sus canciones originales —inspiradas en la sonoridad andina y la tradición licanantay— se han convertido en parte del patrimonio vivo de Chiu-Chiu.
“Feliz, contenta, agradecida de esta oportunidad. Codelco nos permitió realizar un espectáculo de este nivel, con un lleno total y con todo el pueblo disfrutando. Nuestros niños son el orgullo de nuestra agrupación y de nuestro pueblo”, señaló Mónica Espinosa, directora del conjunto.
Por su parte, el director musical Juan Rojas resaltó el sentido formativo de la agrupación: “Nosotros llegamos a la ruralidad con el propósito de hacer formación por medio de la música y las experiencias artísticas. Que los niños se comprometan, que asuman responsabilidades, que se desarrollen integralmente a través del arte”.
La directora de la Escuela San Francisco, Nieves Marín, destacó el impacto educativo del proyecto. “Pat’ta Hoiri es un referente para nuestros estudiantes porque deja una huella imborrable y demuestra que la cultura fortalece las emociones y los aprendizajes”, afirmó.
Patrimonio cultural y compromiso territorial
El vicepresidente de la Comunidad Indígena de Chiu-Chiu, Claudio Galleguillos, valoró el trabajo conjunto entre la comunidad y la empresa estatal: “Esto ya es parte de nuestra historia. Como comunidad siempre estaremos apoyando a los niños y fomentando la cultura y el patrimonio de nuestro pueblo”.
El apoyo de Codelco al retorno de Pat’ta Hoiri se enmarca en su política de inversión comunitaria y fortalecimiento cultural, que busca promover espacios de encuentro y poner en valor la identidad del Alto Loa. Esta línea de trabajo ha permitido consolidar proyectos que combinan educación, arte y desarrollo sostenible en territorios cercanos a sus operaciones.
El reencuentro de Pat’ta Hoiri con su gente simboliza no sólo el regreso a los escenarios, sino también la renovación del vínculo entre cultura, comunidad y minería pública, un modelo de colaboración que impulsa el desarrollo integral del territorio.


