El histórico campamento de Chuquicamata volvió a llenarse de vida con la realización de una nueva versión de la Fiesta de la Primavera, encuentro que reunió a más de mil personas en torno a la memoria minera y el patrimonio cultural del norte de Chile. Durante dos jornadas, exhabitantes, trabajadores y visitantes compartieron actividades que reforzaron el sentido de identidad y pertenencia de una comunidad que mantiene viva su historia.
El evento, organizado con el apoyo de Codelco Chuquicamata, combinó cultura, entretención y memoria, con presentaciones artísticas, juegos tradicionales y exposiciones que rescataron la vida cotidiana del antiguo campamento. “Queremos que Chuquicamata vuelva a ser un punto de encuentro donde la comunidad conozca la historia del mineral”, destacó Marco Cifuentes, gerente de Refinería de Chuquicamata.
Codelco y la preservación del patrimonio minero de Chile
Desde la empresa estatal subrayan que estas iniciativas son parte de un compromiso de largo plazo con la preservación del patrimonio histórico y el fortalecimiento del vínculo con las comunidades del territorio. “El compromiso de Codelco es enorme. Queremos mantener viva esta historia como parte del patrimonio permanente del país”, explicó Cifuentes.
En la actividad se destacaron espacios de participación ciudadana como el tradicional Juego de la Lota, el Coro Voces del Desierto, el Folclor del Colegio Chuquicamata y la puesta en escena de La Pérgola de las Flores. Cada presentación se transformó en una expresión de la memoria colectiva del campamento, recordando los años en que Chuquicamata fue el corazón productivo y social del desierto de Atacama.
Jessica Cortés, elegida como Reina de la Primavera 2025, expresó que la experiencia fue más que una celebración. “Fue reencontrarme con mis amigos de antaño, recordar viejos tiempos y volver a sentir el espíritu de Chuqui”, señaló.
Identidad y sentido de pertenencia: un reencuentro con la historia
El evento también fue un espacio de reencuentro intergeneracional. Adriana Berríos, exhabitante del campamento, comentó que “cada año que volvemos es como renacer, volver a vivir las experiencias de antes”. A su vez, Claudio Nanjarí, exalumno del Colegio Chuquicamata, añadió que “Aquí estaba mi casa, mi colegio, mi vida. Volver es recordar quiénes somos”.
Bajo el lema “Chuquicamata y el amor por Chile”, la Fiesta de la Primavera 2025 se consolidó como una tradición patrimonial viva, que une pasado y presente, proyectando el valor simbólico de la minería más allá de la producción y resaltando su dimensión cultural y comunitaria.
La celebración reafirma el papel de Chuquicamata como referente del patrimonio industrial y social del país, un espacio donde la minería se conecta con la memoria, la sostenibilidad y la construcción de identidad.



