Con más de once años en Codelco División El Teniente, Nicole Maturana ha sido testigo de la transformación cultural, tecnológica y de seguridad en la minería chilena. Desde su llegada como estudiante en práctica a los 17 años, hoy se desempeña como operadora del laboratorio metalúrgico en la Gerencia de Planta.
En esta conversación, comparte su experiencia profesional, los avances en inclusión y los desafíos de la industria. “Me gusta que se incorporen más mujeres a la minería y se den cuenta que podemos lograr grandes cosas”, afirma con convicción.
¿Cómo recuerdas tu primer acercamiento a la minería en División El Teniente?
Llegué con 17 años a hacer la práctica de técnico en metalurgia extractiva. Vengo de Chincolco, un pueblo de Petorca, y encontrarme con instalaciones de esta magnitud fue una experiencia muy impactante.
Hoy eres operadora del laboratorio metalúrgico. ¿En qué consiste tu labor diaria?
Nuestro trabajo es realizar el control metalúrgico de procesos, verificando variables como granulometría, pH en la flotación, porcentajes de sólido o dosificación de reactivos. Con estos datos se busca optimizar la recuperación de cobre y molibdeno. Además, caracterizamos mensualmente el mineral para confeccionar los planes de producción.
En más de una década en División El Teniente, ¿qué cambios consideras más relevantes?
Han mejorado las condiciones de seguridad y salud ocupacional. Un ejemplo es el molino de bolas de 28 kilos, que antes se cargaba manualmente y ahora se manipula con un brazo mecánico. También ha habido un avance en la inclusión femenina, ya que cuando llegué éramos muy pocas mujeres y hoy representamos el 65% de los operadores del laboratorio.
¿Cómo ha sido tu experiencia como mujer en la operación minera?
Ha sido positiva. Me gusta que se incorporen más mujeres, que se empoderen y que se den cuenta de que somos capaces de lograr grandes cosas. Pese a que había una cultura machista, recibí un buen trato y un ambiente acogedor desde el inicio.
¿Qué importancia tiene para ti la inclusión de género en la minería?
Es fundamental para construir una industria más diversa y equitativa. La participación femenina aporta nuevas miradas y fortalece los equipos de trabajo. Creo que mientras más mujeres lleguen, más natural será nuestra presencia en todas las áreas.
¿Qué mensaje le darías a las jóvenes que quieren ingresar a la minería?
Que se atrevan, que confíen en sus capacidades. La minería está cambiando y necesita del talento de mujeres y hombres. Los desafíos son grandes, pero también las oportunidades de desarrollo.

