El Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) puso en marcha una actualización integral de la plataforma electrónica e-SEIA, marcando un avance en la gestión de la información ambiental en Chile. La nueva versión, disponible desde el 22 de julio, integra mejoras que buscan facilitar la experiencia de la ciudadanía, consultores y organismos públicos al interactuar con el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA).
Según informó el organismo, la modernización contempla nuevos buscadores, reportes y fichas de presentación de proyectos, integrando funcionalidades que antes estaban dispersas en módulos separados. El rediseño facilita el acceso a la información ambiental, promueve la participación ciudadana informada y responde a compromisos internacionales como el Acuerdo de Escazú.

Entre las mejoras se encuentra la integración de los buscadores de proyectos por comuna y por nombre en un único módulo. Asimismo, las listas de Declaraciones de Impacto Ambiental (DIA) y Estudios de Impacto Ambiental (EIA) ahora se presentan en una única vista, con filtros diferenciados por tipo de presentación.
Una plataforma más intuitiva
El rediseño también incluye la incorporación de búsquedas específicas para Consultas de Pertinencia, recursos administrativos y proyectos con Consulta Indígena, eliminando duplicaciones previas y mejorando la comprensión de los datos disponibles.
El objetivo central de esta transformación es hacer más comprensible y accesible el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, lo que implica una navegación más simple, filtros claros y resultados precisos.
Esta iniciativa se enmarca en un plan más amplio del SEA por mejorar la eficiencia y transparencia del sistema de evaluación ambiental en Chile, fortaleciendo la confianza ciudadana en los procesos de evaluación y seguimiento de proyectos con impacto en el entorno.
Según datos del propio SEA, el sistema e-SEIA es consultado diariamente por miles de personas, incluyendo comunidades, empresas y organismos públicos, lo que convierte esta plataforma en una herramienta clave para garantizar el derecho de acceso a la información ambiental, consagrado por normativas nacionales e internacionales.
La renovación también responde a la necesidad de adaptar los sistemas públicos a los nuevos desafíos digitales, promoviendo una gestión ambiental basada en datos abiertos, accesibles y comprensibles para todos los actores involucrados.

