La Corporación Museo del Salitre y Cosayach impulsan un programa especializado para inventariar y conservar el archivo histórico de Humberstone, mientras la digitalización surge como una tarea clave para proteger y ampliar el acceso a este patrimonio
Más de un millón de documentos vinculados a la historia del salitre forman parte del patrimonio que Humberstone busca resguardar para las próximas generaciones. Planos, periódicos, cartas, fotografías, vales y fichas salitreras integran una colección que permite reconstruir tanto la actividad productiva como la vida de las comunidades que se desarrollaron durante décadas en la pampa de Tarapacá.
Para fortalecer ese trabajo, la Corporación Museo del Salitre, con apoyo de Compañía Cosayach, puso en marcha el Programa Piloto de Capacitación “Conservación de Documentos e Inventarios Patrimoniales del Sitio Patrimonio Mundial SH & SL”, dirigido al equipo del Centro de Documentos e Investigación de Humberstone y voluntarios vinculados a su conservación.
La iniciativa contempla 68 horas de formación bajo modalidad híbrida y reúne a 12 participantes. El primer módulo estuvo enfocado en inventario de archivos, metodologías de organización y planificación documental, trabajando directamente con material recuperado desde distintas oficinas salitreras de Tarapacá.
Un archivo que conserva la historia minera del norte
El trabajo se inserta en un desafío más amplio para la minería chilena: resguardar los espacios y testimonios que dejaron los antiguos ciclos productivos. Humberstone forma parte de los campamentos mineros que transformaron la actividad productiva en ciudades, comunidades y memoria territorial, junto a enclaves como Chuquicamata, Sewell, María Elena y Pedro de Valdivia.
Durante la primera etapa se trabajó con cajas de documentos recolectados y limpiados desde distintas salitreras, parte de los cuales todavía necesita ser organizado. Lina Nagel, docente del módulo de Inventario de Archivo, señaló que “hay mucho trabajo por realizar” y destacó que la información disponible podrá convertirse en una base relevante para investigadores.
Digitalización aparece como el próximo desafío
El programa continuará durante octubre con un segundo módulo sobre conservación preventiva, que será impartido por la especialista Daylin Veas. La formación entregará herramientas teóricas y prácticas destinadas a proteger documentos y libros patrimoniales frente al deterioro.
La conservación física, sin embargo, no agota el desafío. Georgina Pastene, encargada del Centro de Documentos e Investigación, planteó que uno de los trabajos pendientes es avanzar en la digitalización. “Tenemos un trabajo pendiente, que es la digitalización para que las personas trabajen con material digital, de manera de no dañar los documentos originales”, sostuvo.
La participación de Cosayach vincula además la preservación patrimonial con la minería que actualmente opera en Tarapacá. La compañía, que desarrolla actividades vinculadas al yodo y los nitratos y proyecta nuevas inversiones productivas en la región, ha impulsado acciones de vinculación con comunidades y municipios como Huara y Pozo Almonte.
Patricio Castillo, de la Subgerencia de Control y Gestión de Cosayach, afirmó que “Cosayach está presente en este gran desafío de preservar el patrimonio histórico. Nos interesa trasmitir a las generaciones futuras, la importancia que esto tiene”.
Con documentos provenientes de más de 120 oficinas y campamentos salitreros, el archivo de Humberstone constituye una fuente para comprender cómo la industria transformó la economía, el territorio y la vida social del norte. Su inventario, conservación y futura digitalización buscan asegurar que esa memoria minera permanezca disponible sin exponer los originales a un deterioro irreversible.

