Por Felipe Cabrera Morales. Socio Cámara Minera de Chile
A fines del año recién pasado, conocimos un reportaje que en Australia se implementará un programa denominado “Solar Sharer”, el cual permitirá a millones de australianos acceder a tres horas diarias de electricidad gratuita, incluso a quienes no tienen paneles solares. La medida, prevista para 2026, busca aliviar la saturación de la red eléctrica por el exceso de energía solar y podría inspirar a otros países.
Lo anterior nos lleva a preguntarnos cual es la situación en Chile, donde tenemos en el norte la mayor radiación solar del planeta y la energía se desperdicia porque la red actual, o no la absorbe o no la almacena, mientras seguimos pagando una de las cuentas de energía más altas de América Latina.
El costo de la energía eléctrica para las mineras en Chile es alto, rondando los US$107/MWh para clientes libres, representando aproximadamente el 11% de sus costos operacionales, y es superior al de otros países mineros, explicado por factores estructurales como costos de transmisión, cargos sistémicos y la lejanía de fuentes renovables, aunque la minería lidera en uso de energías limpias y eficiencia energética.
Factores Clave del Costo Eléctrico para la Minería:
- Costos elevados: Las tarifas industriales son elevadas, con promedios de ~107 USD/MWh en 2024, superando a competidores regionales en más del 28%.
- Dependencia y Transmisión: La geografía chilena y la necesidad de transportar energía a faenas mineras en el norte incrementan costos y pérdidas.
- Cargos Sistémicos: Un aumento significativo en los cargos asociados a la operación del sistema eléctrico eleva el precio final para los clientes libres.
- Dependencia de Combustibles Fósiles: Históricamente, la dependencia de importaciones de combustibles para generación térmica ha elevado los costos.
Estrategias y Realidad de la Minería:
Es importante mencionar la transición a energías renovables, ya que la minería chilena es líder en su incorporación, con más del 60% de su suministro proveniente de fuentes limpias, y varias empresas buscan el 100% renovable.
La eficiencia energética se ha convertido en un pilar estratégico para reducir el consumo y optimizar procesos mediante tecnología y gestión; además muchas mineras han logrado contratos más competitivos, pero los factores estructurales persisten.
Lo anterior puede ser visto como una paradoja. Chile, el país que más produce cobre del mundo –25,9% de la producción global–, un metal que es el mejor conductor eléctrico, tiene también la cuenta de electricidad más alta en sus faenas mineras.
De acuerdo a lo señalado por el Consejo Minero, “es particularmente preocupante que desde el año 2016… el costo se ha mantenido por sobre los US$ 100 por MWh, pese a que la minería chilena ha liderado la incorporación de fuentes renovables”.
Por otro lado, la minería proyecta sustituir combustibles por electricidad, lo que requiere que el costo eléctrico deje de ser una desventaja.
El gremio de las grandes firmas mineras destaca que más del 60% del suministro es renovable y el sector está pronto a alcanzar el 70%. En ese sentido, Antofagasta Minerals opera con energía 100% renovable desde 2022. Escondida y Spence de BHP lo hacen desde 2025. Codelco apunta al 100% de energía renovable al 2030, reemplazando generación a carbón por suministro limpio.
Pero volviendo al punto inicial, la energía solar tiene un gran potencial para abastecer a las mineras en Chile, especialmente en el norte, aunque el desafío es la intermitencia, que se está resolviendo con sistemas de almacenamiento (BESS) y combinación con energías eólica y otras renovables, con metas de 100% renovable al 2030.
¿Por qué la energía solar es viable y prometedora?
Chile, especialmente el norte, tiene radiación solar excepcional; permite a las mineras generar su propia electricidad, reducir costos y dependencia de la red, disminuir la huella de carbono y alinearse con metas ambientales.
La implementación se realiza mediante suministro directo y portafolios mixtos con solar, eólica y geotermia, junto a sistemas de almacenamiento a gran escala, para asegurar continuidad 24/7.
El desafío sigue siendo la intermitencia, que exige integrar almacenamiento y otras fuentes.
Con conclusión, la energía solar es una pieza central en la transición energética de la minería chilena. La combinación de renovables y almacenamiento permitirá que el potencial solar sea la columna vertebral de un abastecimiento 100% limpio y eficiente para las operaciones mineras del país.
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