El consumo eléctrico en la minería del cobre en Chile creció de 85.151 a 96.774 terajoules (TJ) entre 2015 y 2023, de acuerdo con el Anuario de Estadísticas del Cobre y otros Minerales de Cochilco.
El documento precisa que las plantas concentradoras lideran la demanda eléctrica, pasando de 44.122 a 51.489 TJ en el periodo analizado. En segundo lugar, se ubican los procesos de lixiviación, extracción por solventes y electroobtención, que bajaron de 20.957 a 17.405 TJ.
Evolución del consumo energético en la industria minera
Otros procesos relevantes también muestran variaciones. El consumo eléctrico en servicios mineros subió de 7.057 a 13.646 TJ, mientras que las operaciones mina aumentaron de 5.921 a 7.445 TJ. En tanto, la mina rajo pasó de 4.350 a 4.734 TJ.
Si se mide el consumo eléctrico por tonelada de cobre fino (TMF), la concentradora pasó de 11.325 MJ a 13.072 MJ/TMF entre 2015 y 2023. En el mismo periodo, la lixiviación, extracción por solventes y electroobtención aumentaron de 12.015 a 12.956 MJ/TMF.
Otros procesos con incrementos en la última década son: fundición (de 3.885 a 4.954 MJ/TMF), mina subterránea (de 2.225 a 3.436 MJ/TMF) y mina (de 787 a 1.037 MJ/TMF).

