El German-Chilean Business Day 2026 reunió a más de 500 asistentes y puso foco en energía, tecnología, formación dual y cooperación empresarial, áreas vinculadas a los desafíos de productividad, digitalización y talento que enfrenta actualmente la minería chilena
La cooperación económica entre Chile y Alemania busca avanzar hacia una relación con mayor transferencia tecnológica, desarrollo de capital humano y generación conjunta de soluciones para la industria. Esa fue una de las principales señales del German-Chilean Business Day 2026, encuentro organizado por AHK Chile que reunió a más de 500 representantes empresariales, públicos y académicos.
La jornada puso el foco en energía e industria, innovación, calidad, tecnología y formación dual, ámbitos que adquieren especial relevancia frente a las necesidades de sectores intensivos en inversión como la minería. Automatización, digitalización, eficiencia energética y disponibilidad de trabajadores especializados están ganando espacio entre las variables que determinan la competitividad de las operaciones.
Tecnología y energía entran al centro de la relación bilateral
El programa abordó los desafíos asociados a transición energética, infraestructura, digitalización y competitividad industrial, junto con el aporte de la ingeniería, automatización y transferencia tecnológica alemana. La agenda coincide con una industria minera donde la transformación digital enfrenta todavía brechas culturales, de talento y capacidad de implementación, pese a la creciente disponibilidad de nuevas soluciones tecnológicas.
El exministro de Hacienda Ignacio Briones, quien participó como expositor principal, planteó que recuperar dinamismo requiere mejorar las condiciones para invertir, innovar y formar capital humano.
“El dinamismo económico no depende de la buena voluntad, ni de decir ‘necesitamos avanzar’. Requiere hacer reformas importantes, estructurales, que cambien los incentivos para impulsar la inversión, la innovación y la formación del capital humano”, afirmó.
Por su parte, la presidenta de AHK Chile, Gabriele Lothholz, sostuvo que los 110 años de la Cámara constituyen una plataforma desde la cual profundizar una relación que conecte empresas, conocimiento y capacidades productivas de ambos países.
“Cuando las capacidades de ambos países se conectan y existe un engranaje, podemos pasar de una relación basada en el intercambio a una anclada en la creación conjunta de valor”, señaló.
Una agenda que cruza directamente a la minería
La vinculación entre ambos países tiene antecedentes específicos en la industria minera. La Cámara Chileno Alemana ha desarrollado iniciativas orientadas a minería verde, eficiencia energética e hídrica, energías renovables, digitalización y trazabilidad, además de impulsar la participación de empresas alemanas vinculadas a tecnologías y servicios para el sector.
Esa cooperación adquiere mayor importancia a medida que las compañías mineras requieren soluciones capaces de elevar productividad y seguridad, reducir consumos y avanzar hacia operaciones con mayor nivel de automatización. También modifica las capacidades requeridas dentro de las faenas: actualmente existen nuevas demandas por perfiles eléctricos, logísticos y digitales en las operaciones mineras, reflejo de una transformación que ya alcanza mantenimiento, cadena de suministro y continuidad operacional.
El German-Chilean Business Day agregó además un componente comercial. La Expo Empresarial permitió a compañías socias de AHK Chile presentar tecnologías, servicios y capacidades ante los asistentes, mientras una rueda de negocios conectó a grandes empresas mandantes con potenciales proveedores para explorar nuevas alianzas y oportunidades.
Formación dual y talento para la nueva industria
El capital humano fue otro de los ejes centrales. El modelo alemán de formación dual combina aprendizaje académico y experiencia dentro de las empresas, buscando que las competencias adquiridas respondan de manera más directa a las necesidades productivas. AHK Chile mantiene programas que articulan compañías e instituciones educacionales para formar trabajadores bajo este esquema.
Para la minería, el desafío cobra especial importancia. La incorporación de inteligencia artificial, automatización y nuevas tecnologías está transformando los perfiles laborales, mientras las empresas enfrentan el reto de atraer profesionales y técnicos capaces de desenvolverse en operaciones cada vez más digitalizadas. La incorporación de nuevas generaciones a una minería más tecnológica, diversa e innovadora aparece así como parte de la misma ecuación de competitividad.
El encuentro dejó de esta forma una agenda que supera el intercambio comercial entre Chile y Alemania. Tecnología, energía, formación y vinculación empresarial aparecen como espacios donde la cooperación puede traducirse en capacidades concretas para sectores productivos estratégicos, incluida una minería que deberá combinar inversión, innovación y talento para sostener su desarrollo durante los próximos años.


