La iniciativa contempla una capacidad de 1.200 MWh por 4 horas en María Elena, posicionándose como uno de los sistemas de almacenamiento energético más relevantes del norte del país y clave para la estabilidad del sistema eléctrico
La empresa Antuko obtuvo la aprobación ambiental para el proyecto Sistema de Almacenamiento de Energía Monte Águila Mora, iniciativa que se emplazará en la comuna de María Elena, Región de Antofagasta, con una inversión estimada de US$336 millones y un modelo de operación Stand Alone.
La resolución favorable del Servicio de Evaluación Ambiental permite avanzar en una infraestructura estratégica para el desarrollo del almacenamiento energético en el norte.
El proyecto considera una capacidad máxima de 1.200 MWh por 4 horas y una potencia nominal de 300 MW, lo que lo posiciona dentro de los desarrollos BESS de mayor escala en la zona. Su diseño incluye además una subestación elevadora de 33/220 kV, una línea de transmisión de 220 kV y obras complementarias necesarias para su operación, consolidando un ecosistema energético orientado a la flexibilidad del sistema eléctrico.
Infraestructura crítica para la transición energética
El sistema estará compuesto por 293 contenedores de baterías, 42 centros de transformación y 293 sistemas de conversión bidireccional (PCS), lo que permitirá gestionar de manera eficiente los flujos de energía entre generación y consumo. Esta arquitectura tecnológica es clave para responder a los desafíos de variabilidad de las energías renovables en el norte.
Desde la compañía explicaron que el proyecto captará energía en horarios de menor demanda y la inyectará nuevamente en momentos de mayor consumo, contribuyendo directamente a la estabilidad del sistema eléctrico. Este tipo de soluciones se vuelve cada vez más relevante en un contexto donde la matriz energética depende crecientemente de fuentes intermitentes.
Antofagasta consolida liderazgo en almacenamiento energético
La Región de Antofagasta continúa posicionándose como un polo estratégico para el desarrollo de proyectos de almacenamiento, en línea con su alta penetración de energías renovables. La incorporación de sistemas BESS como Monte Águila Mora permite reducir vertimientos de energía, optimizar la operación del sistema y mejorar la seguridad de suministro.
Además, este tipo de iniciativas fortalece la infraestructura energética regional, generando condiciones más robustas para la integración de nuevos proyectos solares y eólicos. En este sentido, el avance de Antuko refleja una tendencia creciente hacia soluciones que combinan generación renovable con almacenamiento para asegurar continuidad operacional.
Claves para el sistema eléctrico y el desarrollo minero
El desarrollo de almacenamiento energético tiene implicancias directas para la industria minera, altamente demandante de energía continua y confiable. Proyectos como este permiten estabilizar precios, mejorar la gestión de la demanda y avanzar en procesos de descarbonización, elementos cada vez más críticos para la competitividad del sector.
La aprobación ambiental marca un paso relevante en la expansión de la capacidad de almacenamiento en el país, en un momento donde la transición energética exige soluciones de escala. La evolución de estos proyectos será determinante para garantizar seguridad energética y viabilidad de nuevas inversiones en minería y energía.

