La iniciativa considera la implementación del sello LIFE, orientado a establecer criterios más exigentes en sostenibilidad y trazabilidad, en un escenario donde el desarrollo del litio enfrenta desafíos ambientales y sociales en territorios altoandinos
El desarrollo del litio en Chile suma nuevas iniciativas orientadas a integrar dimensiones científicas, industriales y territoriales, en un escenario donde la sostenibilidad y la gobernanza del recurso adquieren un rol central en la industria y donde la relación con comunidades y ecosistemas se instala como eje del debate productivo.
En ese marco, el Centro Lithium I+D+i de la Universidad Católica del Norte y la Cámara Internacional del Litio y Energías, CIL Lithium, firmaron una alianza en el Salar de Atacama, con el objetivo de articular el desarrollo del mineral en torno a un enfoque integrado.
El acuerdo busca conectar capacidades científicas, industriales y comunitarias y avanzar en un modelo de desarrollo con mayor articulación territorial.
Articulación entre ciencia, industria y comunidades
La firma del acuerdo se realizó en el poblado de Camar, en el marco de la III Misión Internacional “Entre Mundos”, instancia que recorre salares de Chile, Bolivia y Argentina. En ese contexto, el director general de Lithium I+D+i UCN, Jaime Chacana, destacó el alcance del convenio señalando que “el valor de este acuerdo está en su capacidad de articular, desde el territorio, tres dimensiones que muchas veces avanzan por separado: la ciencia, la industria y las comunidades”.
Chacana resaltó además que “esta alianza representa un paso concreto hacia la construcción de un ecosistema colaborativo en el corazón del Triángulo del Litio”.
El ejecutivo señaló también que “este acuerdo no es solo una firma, es el inicio de una colaboración que esperamos se traduzca en proyectos, soluciones y confianzas duraderas en el tiempo”, relevando la necesidad de avanzar en mecanismos que integren distintas dimensiones del desarrollo del litio.
Este enfoque busca fortalecer capacidades en investigación aplicada, validación tecnológica y formación de capital humano, permitiendo avanzar en una cadena de valor más integrada en el desarrollo del litio y en una mayor vinculación con los territorios donde se emplazan los proyectos.
Sostenibilidad, trazabilidad y estándares en la industria
La alianza también considera la implementación del Sello Litio Verde Americano (LIFE), iniciativa que busca establecer estándares en sostenibilidad, trazabilidad y gobernanza ética en el desarrollo del recurso. Este instrumento apunta a incorporar variables como el equilibrio hídrico, la participación de comunidades y la preservación de patrimonios culturales en los salares altoandinos.
En esa línea, la presidenta del directorio de CIL Lithium, Pamela Goicovich, sostuvo que “la iniciativa LIFE se inserta en una tendencia más amplia, donde empresas, gobiernos y centros de investigación están bajo presión para demostrar que la transición hacia energías limpias no reproduce las mismas lógicas de explotación que busca superar”, agregando que “el futuro del litio dependerá de la capacidad de integrar dimensiones humanas, culturales y ambientales en la toma de decisiones”.
Chile concentra cerca del 36% de las reservas mundiales de litio, lo que posiciona al país como actor relevante en la transición energética global. Este escenario refuerza la necesidad de avanzar en estándares más exigentes en el desarrollo del mineral y plantea nuevos desafíos en materia ambiental y de relación con comunidades.
La misión internacional continuará su recorrido por el Triángulo del Litio hasta el 26 de abril, integrando actores diplomáticos, académicos e industriales, en un espacio que busca proyectar el desarrollo del litio bajo nuevas condiciones de sostenibilidad y gobernanza en la región.

