A la espera del amanecer, desde la Fase 38 de la mina, un grupo de trabajadores, supervisores, ejecutivos y contratistas de División Radomiro Tomic (DRT) se reunió para participar del Pago a la Tierra 2025, ceremonia ancestral que combina agradecimiento, petición de protección y homenaje a las víctimas fatales de División El Teniente.
La actividad, cargada de simbolismo, fue dirigida por el Yatiri Germán González, de la comunidad lickanantay de Caspana, e incluyó la entrega de hojas de coca, licores e inciensos a la Madre Tierra (Pat’ta Hoiri), y tuvo como objetivo central el iniciar un nuevo ciclo con protección, abundancia y seguridad para toda la familia de DRT.
Liderazgo y conexión con la tradición
Para Claudia Domínguez, gerenta general de Radomiro Tomic, el Pago a la Tierra tuvo un significado especial al ser su primer liderazgo tras su retorno. “Estamos con parte del equipo celebrando esta ceremonia con mucha conexión y agradeciendo lo que nos ha dado la tierra. Queremos enfatizar que la seguridad y el cuidado serán el eje central de todas nuestras operaciones”, declaró.
Desde la Gerencia de Sustentabilidad de Operaciones Norte de Codelco, Héctor Cortés, asesor senior, subrayó la relevancia del evento: “Esta ceremonia conecta a los trabajadores con la Madre Tierra y refuerza la cultura preventiva en la minería, integrando tradición y seguridad laboral”.
El Yatiri Germán González explicó que la ceremonia tiene raíces ancestrales, detallando que “Nuestros antepasados realizaban estas actividades para evitar accidentes y garantizar la producción de cobre. La Madre Tierra nos da de todo y debemos agradecerle”.
Participación de sindicatos y trabajadores
La actividad también fue valorada por las dirigencias sindicales. Luis Zúñiga, Secretario del Sindicato de Establecimiento Planta Administración, afirmó que “es fundamental contar con el permiso de la tierra para trabajar y aportar al país”.
El operador de mina Cristian Espinoza agregó que “Gracias a la Madre Tierra tenemos los recursos y el trabajo. Debemos agradecer para que sea generosa en el presente y futuro”.
Ceremonia y objetivos estratégicos
El Pago a la Tierra 2025 marcó el inicio de un nuevo ciclo en División Radomiro Tomic, destacando tres objetivos principales:
- Seguridad laboral: reforzar la cultura preventiva y la protección de todos los trabajadores.
- Conexión cultural: mantener vivas las tradiciones ancestrales y fortalecer la identidad territorial.
- Sustentabilidad y responsabilidad: integrar respeto ambiental y social en la operación minera.
El evento combinó simbolismo, planificación operativa y liderazgo corporativo, consolidando la práctica como un componente estratégico de DRT.
Impacto y continuidad
La ceremonia evidencia cómo la minería chilena puede integrar tradición, cultura y seguridad laboral. Para la gerencia y los trabajadores, mantener estas prácticas es una forma de respetar las raíces culturales del territorio, reforzar la seguridad y mejorar la cohesión del equipo en las operaciones diarias.
“El Pago a la Tierra no es solo un acto simbólico, sino un compromiso para operar de manera segura y responsable, protegiendo a nuestra gente y garantizando el futuro del recurso que aporta al país”, concluyó Claudia Domínguez.

