La Universidad Católica del Norte impulsa un piloto de pirólisis en San Pedro de Atacama que convierte neumáticos en desuso en insumos industriales. La iniciativa busca combinar investigación aplicada y vínculo territorial para un desarrollo sostenible.
El proyecto, liderado por Julio Valenzuela Llueta, director del Doctorado en Minería, genera carbon black, aceite similar a hidrocarburos y gas combustible. La planta piloto propone un modelo replicable en comunas con limitaciones de espacio y recursos.
Conversamos con Valenzuela para conocer en detalle esta iniciativa que permite evaluar factibilidad técnica en condiciones extremas, integrando los subproductos a cadenas productivas en minería, construcción y energías.
Destacar que la investigación se enmarca en la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (Ley REP) y busca fortalecer la economía circular regional.
¿Cuál es el objetivo principal de la planta piloto de pirólisis?
“El objetivo central es transformar neumáticos en desuso en subproductos útiles, como carbon black sólido, aceite similar a hidrocarburos y gas combustible, que puedan insertarse en cadenas productivas locales y regionales. Este piloto también busca demostrar que la investigación aplicada puede generar impactos tangibles en la comunidad y ser un modelo replicable en otras comunas con restricciones de espacio”.
¿Por qué se eligió San Pedro de Atacama para este piloto?
“San Pedro de Atacama enfrenta desafíos en el manejo de residuos y escasez de espacio para disposición final. El piloto permite probar los procesos de pirólisis en condiciones extremas y establecer un modelo replicable que otras localidades puedan adoptar. La iniciativa combina investigación y colaboración comunitaria, fortaleciendo la economía circular en territorios del norte de Chile”.
Operación de la planta piloto y condiciones técnicas
¿Cómo funciona la planta y cuáles son los desafíos operativos?
“La planta inicia con un encendido a gas licuado, pero luego se sostiene con el gas generado durante el proceso de pirólisis, lo que permite mayor autonomía. Proyectamos tratar una tonelada de neumáticos diarios para evaluar las condiciones óptimas en este clima extremo. Los desafíos incluyen logística, transporte de insumos, mantenimiento de equipos y distancia desde centros urbanos, pero estas dificultades fortalecen la colaboración con la comunidad y el sector privado”.
¿Qué significa que el proceso se realice sin oxígeno?
“El proceso térmico sin oxígeno permite descomponer los neumáticos sin combustión, generando tres subproductos útiles: carbon black, aceite y gas combustible. Esta técnica asegura eficiencia y control en la producción, permitiendo que los subproductos puedan ser aplicados en mercados industriales especializados, incluyendo minería y construcción”.
Subproductos y aplicaciones industriales
¿Qué subproductos se obtienen y cómo se pueden usar?
“Los tres subproductos tienen aplicaciones industriales concretas: carbon black sólido para construcción, minería e industria del caucho; aceite similar a hidrocarburos para generación de energía o procesos químicos; y gas combustible que puede alimentar la misma planta. Además, buscamos complejizar los productos para acceder a mercados de mayor rentabilidad y generar un modelo sostenible y replicable de economía circular”.
¿Cómo se proyecta usar el carbon black en minería?
“Planeamos activar el carbon black para que tenga afinidad eléctrica, permitiendo su uso en extracción directa de litio, un insumo estratégico para la región. Esto agrega valor al residuo y ofrece oportunidades económicas concretas, demostrando cómo la pirólisis de neumáticos puede integrarse a cadenas productivas de alto valor”.
Marco normativo y proyección futura
¿Cómo influye la Ley REP en el proyecto?
“La Ley de Responsabilidad Extendida del Productor obliga a las empresas a hacerse cargo de residuos prioritarios como neumáticos, generando oportunidades para negocios de economía circular. Este piloto demuestra que academia y sector privado pueden colaborar para cumplir la normativa y generar beneficios ambientales y económicos tangibles”.
¿Cuál es la proyección futura del piloto?
“Buscamos que sea un modelo replicable en otras comunas, integrando academia, Estado y sector privado. Proyectamos evaluar nuevas aplicaciones de los subproductos y su integración a cadenas de valor en minería, construcción y energía, generando impacto ambiental, económico y social en la región”.
¿Qué mensaje deja esta iniciativa a otras comunas?
“Este proyecto demuestra que es posible convertir residuos en insumos estratégicos, generando valor económico y ambiental. La clave está en la planificación, innovación y colaboración entre academia, industria y comunidad, avanzando hacia soluciones sostenibles y replicables en Chile”.

