La compañía entregó 750 cajas con alimentos y artículos de limpieza a integrantes de siete organizaciones del borde costero, cuyas familias enfrentan dificultades para retomar plenamente la actividad pesquera tras los aluviones que afectaron Tocopilla
Los efectos de los aluviones registrados en Tocopilla continúan repercutiendo sobre las familias vinculadas a la pesca artesanal. Minera El Abra, filial de Freeport-McMoRan, entregó 750 cajas con alimentos no perecibles y artículos de limpieza a integrantes de siete organizaciones pesqueras de la comuna.
La distribución se realizó en el Muelle Fiscal y benefició a asociados de Asopesca, Pezmaral, Sindicato de Trabajadores Independientes de Tocopilla, Punta Atala, Federación de Pescadores, Asociación Comunitaria Medioambiental del Borde Costero de Tocopilla y Punta Blanca.
La ayuda busca responder a las consecuencias que la emergencia dejó sobre familias cuyos ingresos dependen directamente de las condiciones del borde costero y de la posibilidad de mantener sus faenas.
Barro y sedimentos dificultan la pesca
Dirigentes de las organizaciones señalaron que las consecuencias del temporal no se reducen a los daños provocados por la lluvia. El barro y los sedimentos que llegaron al mar también han dificultado el desarrollo normal de la actividad pesquera y afectado las fuentes de ingreso de sus asociados.
“Es un apoyo importante para el sector pesquero. No es sólo el tema de la lluvia, sino también la contaminación y el barro en el mar, que complica nuestra actividad”, señaló René Niculcar, presidente del Sindicato de Pescadores Independiente de Tocopilla (STI).
El dirigente destacó que la entrega permite atender necesidades inmediatas de los hogares mientras las familias enfrentan las dificultades generadas por la emergencia.
Apoyo también llegó a la Ruta 1
La entrega a las organizaciones pesqueras se suma al despliegue realizado previamente por Minera El Abra para colaborar en la recuperación de la conectividad al norte de Tocopilla.
La compañía dispuso personal especializado y maquinaria para retirar barro, tierra y rocas acumuladas en la Ruta 1. Solo durante la primera jornada de trabajo fueron removidas cerca de 500 toneladas de material desde sectores afectados por los aluviones.
La recuperación del borde costero plantea ahora un desafío que va más allá de la atención inmediata de la emergencia. Para las organizaciones pesqueras, una de las prioridades será recuperar las condiciones que permitan retomar con normalidad las faenas y estabilizar los ingresos de las familias que dependen de esta actividad.

