Estudiantes de tercero medio de Don Bosco Calama participaron en una charla de Minera El Abra que utilizó ilusionismo para trabajar comunicación, confianza y resolución de problemas, competencias que complementan su formación técnica y preparación para el mundo laboral
Cartas, trucos e ilusionismo marcaron una jornada distinta para estudiantes de tercero medio del Colegio Don Bosco de Calama. Esta vez, la formación no estuvo centrada en maquinaria, procesos o conocimientos técnicos, sino en habilidades que acompañarán a los jóvenes cuando den sus primeros pasos en el mundo laboral: comunicación efectiva, trabajo en equipo, confianza y capacidad para resolver problemas.
La actividad fue organizada por profesionales de Minera El Abra y estuvo a cargo de Dylan Díaz, analista de Diálogo Comunitario de la compañía, ingeniero comercial que fuera de su trabajo practica ilusionismo bajo el nombre de “Mago Dylan”. La sesión corresponde a una de las tres charlas que la minera realizará durante 2026 en el establecimiento.
La experiencia agrega una dimensión distinta al vínculo que ambas instituciones mantienen con la formación de jóvenes en Calama. En 2025, estudiantes de cuarto medio ya habían tenido la posibilidad de recorrer la faena de Minera El Abra y conocer sus procesos de extracción, seguridad y manejo de cátodos, acercando los contenidos aprendidos en el colegio a la realidad operacional de la minería.
Cuando la comunicación también se aprende haciendo
La metodología buscó que conceptos habitualmente abordados de manera teórica aparecieran dentro de una experiencia práctica. Los ejercicios de magia permitieron trabajar atención, confianza y comunicación mientras los alumnos participaban directamente, alejando la jornada del formato tradicional de una exposición.
Sofía Manquez, estudiante del establecimiento, destacó precisamente esa forma de aprendizaje. “Me pareció muy divertido, el mensaje quedó claro porque todo fue muy práctico”, comentó. Su compañero César Santacruz valoró la posibilidad de abordar habilidades blandas y duras de una manera diferente, especialmente en lo relativo a la comunicación efectiva.
La respuesta de los estudiantes fue también uno de los elementos destacados por Ignacio Sánchez, encargado de prácticas del Colegio Don Bosco Calama. “Fue una modalidad muy atractiva visualmente y vimos una alta participación de los estudiantes. Habitualmente las charlas son más técnicas, pero este formato permitió que estuvieran mucho más interesados”, señaló.
Diez años conectando educación y minería
La charla forma parte de un convenio de colaboración que Minera El Abra mantiene desde hace 10 años con Don Bosco Calama. La alianza contempla charlas técnicas, entrega de insumos para talleres prácticos, mejoramiento de infraestructura, visitas a faena y oportunidades para que los estudiantes realicen prácticas profesionales.
Ese vínculo entre enseñanza técnico-profesional e industria se ha ampliado en Calama durante los últimos años. Durante 2026, el establecimiento suscribió junto a Codelco y otras 36 empresas regionales un convenio destinado a fortalecer la formación técnica y la vinculación temprana de los estudiantes con la actividad productiva.
Minera El Abra también ha llevado esa relación hacia instancias de especialización laboral. Su Programa de Aprendices ha incorporado formación en operación de equipos móviles, camiones de extracción y mantenimiento electromecánico, incluyendo entre sus participantes a jóvenes provenientes de comunidades de El Loa y estudiantes de Don Bosco Calama.
La jornada con magia suma ahora otra pieza a ese recorrido formativo. La preparación para ingresar a una industria altamente técnica no depende únicamente del conocimiento operacional: comunicar una idea, coordinarse con otros, generar confianza y reaccionar frente a problemas también son capacidades que los estudiantes deberán poner en práctica cuando pasen del aula a sus primeras experiencias laborales.

