Cerca de 200 personas participan en una agenda desarrollada desde el Espacio Cultural Leritchitacks, con participación de Novandino Litio, que conecta a niños, jóvenes y adultos con el patrimonio, el medioambiente y la cultura de San Pedro de Atacama
Un cartón puede convertirse en una montaña, una planta o un animal del paisaje atacameño. Una conversación con los hijos de un cultor local puede abrir, a su vez, una puerta para que estudiantes conozcan la historia del Carnaval de Toconao. Ambas experiencias forman parte de una agenda que durante las últimas semanas ha reunido a cerca de 200 personas en San Pedro de Atacama.
Las actividades se desarrollan principalmente desde el Espacio Cultural Leritchitacks y cuentan con participación de Novandino Litio a través de su trabajo comunitario en la comuna. La programación ha incorporado reciclaje, creación artística, música, danza, fotografía, deporte y recuperación del patrimonio local.
El hilo común está en acercar a las nuevas generaciones a su territorio mediante experiencias concretas. Niños y jóvenes no solo conocen contenidos relacionados con medioambiente o patrimonio, sino que participan en su construcción, reinterpretación y transmisión.
Aprender a cuidar el territorio desde la infancia
Uno de los proyectos es la Brigada Medioambiental Guardianes del Planeta, que trabaja junto a más de 40 niños y niñas de entre siete y 13 años. Los participantes utilizan materiales reciclados para elaborar la escenografía y otros elementos de una obra de teatro inspirada en uno de los cuentos creados por ellos durante el primer semestre.
Cartón y otros materiales reutilizados se convierten así en montañas, plantas, animales y elementos del paisaje atacameño, combinando creación artística con aprendizaje sobre el cuidado del entorno.
“Para nosotros es muy importante apoyar esta iniciativa, porque permite que los niños crezcan comprendiendo la importancia de cuidar el medioambiente, especialmente en el territorio en el que vivimos”, señaló Carolina Chocobar, asistente de Relacionamiento Comunitario de Novandino Litio en San Pedro de Atacama.
El aprendizaje también comienza a trasladarse fuera de los talleres. Mariano Latorre, estudiante de cuarto básico, relató cómo la experiencia cambió incluso la forma en que los participantes observan los residuos.
“Empezamos a cuidar el medioambiente y cuando vemos cartón o papeles los recogemos, porque con eso podemos hacer distintas cosas. Me gusta mucho porque conocí nuevos compañeros y nuevos amigos”, contó.
El patrimonio de Toconao llega a nuevas generaciones
El rescate de la memoria local constituye otro de los ejes. Estudiantes del Liceo Agropecuario Lickanantay participaron en el conversatorio “El Legado del Pije”, dedicado a conocer la historia de Alejandro González, “El Pije”, oriundo de Toconao y reconocido como Tesoro Humano Vivo.
La actividad permitió conocer cápsulas audiovisuales sobre su trayectoria y conversar directamente con integrantes de su familia y realizadores del proyecto. Desde allí, los estudiantes profundizaron en la historia del Carnaval de Toconao, sus músicas, instrumentos, cantos y coplas.
“Los estudiantes pudieron conversar con los realizadores y con la familia, preguntar por el carnaval, los cantos, las coplas y los instrumentos. Para nosotros es muy importante poder difundir este legado y generar espacios que aporten al rescate del patrimonio local”, explicó Claudia Mondaca, encargada comunitaria de Novandino Litio.
La continuidad de esa memoria también depende de las propias familias. Viviana González, hija de Alejandro González, destacó la responsabilidad de mantener viva una herencia que sigue pasando de una generación a otra.
“Es una responsabilidad bien grande la que nos dejó nuestro papá y la llevamos con mucho respeto. Esto lo vamos transmitiendo entre los hijos, los nietos, los amigos y quienes son cercanos a nuestra familia”, expresó.
Cultura, comunidad y territorio
La programación también considera talleres de Narrativa Creativa para niños; fotografía “Relatos de paisajes y la comunidad”, junto a Balmaceda Arte Joven; danza con la Escuela Básica de San Pedro de Atacama; Ensamble de Música Popular y Danza Afrodispórica.
A ello se suma la participación en el Campeonato Regional Juvenil de Vóleibol, incorporando el deporte como otro espacio de encuentro y participación para jóvenes de la comuna.
La diversidad de actividades comparte un mismo elemento: generar espacios donde patrimonio, medioambiente y cultura puedan ser vividos y transmitidos entre generaciones. En ese proceso, niños y jóvenes pasan de ser receptores de contenidos a participar directamente en experiencias asociadas con la identidad de su territorio.
Para San Pedro de Atacama, donde actividad productiva, comunidades y patrimonio conviven permanentemente, ese vínculo cobra especial relevancia. El desafío no es solo conservar tradiciones y conocimientos locales, sino también crear las condiciones para que las nuevas generaciones los conozcan, los hagan propios y contribuyan a mantenerlos vigentes.

