La nueva Fundación Transelec trabajará en educación y emprendimiento, energía comunitaria, emergencias y evaluación socioambiental. Su primer programa ya inició un piloto con docentes y estudiantes en la Región del Biobío
Transelec creó una fundación destinada a dar continuidad y estructura de largo plazo a su relación con las comunidades y territorios donde mantiene presencia, desde Arica hasta Chiloé. La organización comenzará su trabajo con cuatro ejes y ya tiene una primera iniciativa en ejecución en Biobío.
La decisión incorpora una dimensión territorial a la operación de la principal empresa transmisora del país, cuya infraestructura atraviesa distintas regiones y convive directamente con comunidades, localidades y actividades productivas. Esa presencia adquiere mayor relevancia a medida que la transmisión eléctrica se consolida como uno de los ejes críticos de la transición energética en Chile.
La Fundación buscará transformar esa presencia en programas permanentes y contará con equipos y metodologías propias. Arturo Le Blanc, gerente general de Transelec, explicó que “la Fundación no es una capa administrativa más, sino que es una institución con arquitectura propia, con equipos especializados, con metodología, con continuidad más allá de quien esté a cargo”.
El ejecutivo agregó que la entidad no reemplazará el vínculo territorial de la compañía, sino que buscará “reforzarlo, profesionalizarlo, hacerlo permanente”.
Cuatro pilares de trabajo territorial
La estrategia se organizará en Educación y Emprendimiento, Energía Comunitaria, Emergencias y Evaluación, esta última vinculada al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA).
En educación, la Fundación desarrollará Luces, plataforma orientada inicialmente a establecimientos cercanos a la infraestructura de Transelec. El programa contempla trabajo con profesores, participación de comunidades educativas y fortalecimiento de habilidades socioemocionales.
La iniciativa ya tiene un piloto en ejecución en la Región del Biobío, desarrollado junto a América Solidaria, que contempla capacitación a docentes para que posteriormente trabajen esas capacidades con sus estudiantes.
En Energía Comunitaria, la entidad proyecta habilitar espacios que funcionen como puntos de encuentro para formación, emprendimiento y conexión con nuevas redes. El objetivo es aprovechar capacidades y alianzas desarrolladas por Transelec para acercarlas a localidades vinculadas territorialmente con su infraestructura.
Emergencias y evaluación socioambiental
Un tercer eje estará dedicado a fortalecer la coordinación frente a emergencias en los territorios, utilizando la presencia geográfica de Transelec para facilitar ayuda y articulación local. El comunicado menciona como referencia la experiencia acumulada durante incendios forestales y las recientes emergencias ocurridas en Coquimbo y Atacama.
El cuarto pilar apunta a incorporar conocimiento territorial en la evaluación socioambiental de proyectos, tanto propios como de terceros. La Fundación plantea utilizar información sobre las comunidades y características locales para construir estrategias asociadas a proyectos que ingresan al SEIA.
La iniciativa se suma a otras áreas mediante las cuales la compañía está ampliando su vínculo con los desafíos del sector. Durante este año, por ejemplo, Transelec Ventures abrió desafíos para startups en energía y patrimonio, con pilotos orientados a resolver necesidades operacionales mediante innovación tecnológica.
Una estructura de largo plazo
Durante el lanzamiento, la ministra de Energía, Ximena Rincón, planteó que la creación de la nueva entidad implica incorporar la dimensión comunitaria dentro de la propia estrategia de una compañía que desarrolla infraestructura energética. “Constituir una fundación no es un gesto meramente administrativo. Es decir en voz alta que el relacionamiento con las comunidades no es un anexo del negocio, sino una parte principal de la actividad que esta empresa desarrolla en nuestro país”, afirmó.
Rincón destacó especialmente el piloto de Luces y sostuvo que una iniciativa de este tipo “puede multiplicar lo que el Estado solo no alcanza a hacer”.
Fundación Transelec contempla además un programa de voluntariado interno, mediante el cual trabajadores de la compañía podrán participar en las distintas iniciativas y aportar conocimientos y capacidades profesionales.
El desafío comienza ahora con la implementación: convertir una estructura institucional de alcance nacional en programas capaces de responder a necesidades distintas en cada territorio, especialmente en comunidades que conviven directamente con infraestructura energética.

